El incremento en
el uso de fertilizantes durante las ultimas décadas dio origen a procesos de
transformación en el ambiente que produjeron alteraciones fisico-químicas y
biológicas. Los altos niveles de productividad que exige el mercado global, y la
carencia natural de nutrientes hace indispensable el uso de los mismos, razón
por la cual se debe realizar un uso sustentable de los fertilizantes de modo de
minimizar los impactos negativos producidos, tales como la eutrofización de los
cuerpos superficiales de agua, degradación de suelos y contaminación de
acuíferos, desarrollando nuevas tecnologías y desarrollando planes de
fertilización. Objetivo
Describir el impacto ambiental
generado por el uso de fertilizantes en las actividades agrícolas, y proponer
soluciones para realizar un manejo sustentable de los fertilizantes.
Materiales y Métodos
El material para la elaboración del
trabajo fue extraído de Internet, mediante métodos de búsqueda avanzada, en
determinados buscadores y bases de datos. Se relevaron varios sitios con el fin
de obtener la información buscada. La mayoría de las fuentes bibliográficas
provienen del “sitio agrícola” y de artículos de la FAO y del INTA.
Se consultó además, documentos
escritos.
Introducción
El impacto
ambiental es cualquier cambio neto, positivo o negativo, que se provoca sobre el
ambiente como consecuencia, directa o indirecta, de acciones antrópicas
susceptibles de producir alteraciones que afecten la salud, la capacidad
productiva de los recursos naturales y los procesos ecológicos esenciales.
Lograr una
agricultura sustentable, plantea un dilema complejo en donde la meta de alcanzar
altos rendimientos en los cultivos, contrasta con la necesidad de reducir el
deterioro ambiental generado en el proceso productivo. Sin embargo, en lo que
respecta a la utilización de fertilizantes, un manejo racional de los nutrientes
agregados permite lograr óptimos niveles de productividad y al mismo tiempo
minimizar el impacto ambiental.
El consumo de
fertilizantes en Argentina se ha incrementado notablemente en los últimos años,
pasando de 325.000 ton en 1991 a aproximadamente 1.800.000 ton en 1999
(Información SENASA-SAGPyA). Este incremento ha sido en gran medida responsable
del aumento observado en la producción de granos, de 40 a mas de 60 millones de
toneladas en el mismo período.
Fig. 1. Consumo
estimado de fertilizantes en Argentina en el período 1991-99. Fuente: M. Medana,
SENASA-SAGPyA
El objetivo de una fertilización es
satisfacer los requerimientos de nutrientes del cultivo en las situaciones en
las cuales el suelo no puede proveerlos en su totalidad.
En la Argentina,
si bien el uso de fertilizantes es relativamente reciente, hay que considerar
que si se quiere desarrollar una agricultura sustentable, es necesario comenzar
en el presente a prevenir los eventuales problemas de contaminación futuros.
A continuación se
presentan los principales tipos de fertilizantes, su efecto sobre el medio
ambiente, y las medidas para realizar una aplicación y manejo sustentable de los
mismos.
Desarrollo
Forma de aplicación de
fertilizantes
Es posible
clasificar los diferentes sistemas de fertilización de la siguiente manera:
a) Al Voleo o
Cobertura Total
Este método
implica la colocación de fertilizante en la totalidad del terreno antes o
después de la siembra.
a.1) Antes de la
siembra: Conviene
incorporarlo con arado, equipos gasificadores o con las labores previas a la
implantación.
1. Incorporación
Profunda: Es muy adecuada
cuando se implantan cultivos de importantes sistemas radiculares –girasol-, o en
praderas –en la siembra de alfalfa y lotus- y en aquellos programas de
fertilización de base –suelos pobres o empobrecidos- en los cuales se hacen
correcciones de Ph y de nutrientes con fertilizantes fosfatados y/o potásicos o
en aplicaciones de nitrógeno anhidro.
2. Incorporación
superficial: Se utiliza en la
implantación de pasturas nuevas y en cualquier cultivo, incorporando con rastra
de disco o de vibrocultivador.
Es muy importante en siembra directa, *en bastidores se adaptan discos o timones
finos y cajones fertilizadores) con el fin de aumentar el nivel de nitrógeno del
suelo presiembra.
3. Sin
incorporación:
Se emplea en las mismas situaciones que la incorporación superficial. El ideal
es aplicar este sistema antes de que nazcan las plantas para que éstas dispongan
de nutrientes desde el inicio.
a.2) Después de la
siembra:
1. Con
incorporación: Se realiza cuando
falta nitrógeno en los cultivos de escarda –girasol, maíz, sorgo, algodón- y se
incorpora con el escardillo. Este método es complementario de 1, 2 y 3.
2. Sin
incorporación:
Se aplica en las pasturas viejas, en las recién sembradas y en los trigos de
macollaje.
b) En bandas
laterales
Este método
consiste en aplicar el fertilizante al costado (5-10 cm.) y por debajo (7-15
cm.) de la semilla en el momento de la siembra.
Este es el sistema
más aconsejable para la implantación de los cultivos. Permite incorporar dosis
más elevadas de abono que en la aplicación en el surco y hace más eficiente el
aprovechamiento de los nutrientes, sobre todo cuando se aplican fertilizantes
nitrogenados (Urea, Nitrato y Sulfato de Amonio), fosfato-nitrogenados (DAP y
MAP) o nitrogenados-potásicos (Nitrato de Potasio).
c) En el surco
c.1) Junto con la
semilla
1.Cuando se aplican fertilizantes nitrogenados, fosfatados-nitrogenados y
nitrogenados-potásicos en altas dosis es posible que se presenten plantas
"quemadas". Ante posibles movimientos de agua en el suelo, las sales pueden
afectar las semillas en germinación o por contacto, produciéndose efectos que
restringen la humedad en las plántulas, secándolas: en otras situaciones
retrasan el nacimiento o reducen las producciones (sales armonio) por
toxicidad.
2.Se recomienda cuando se aplican dosis bajas (menos de 60 Kg. por ha) de
Fosfato de Amonio (18-46-0) o nitrogenados como "arrancadores" en la siembra.
c.2) Debajo del
surco
(15 cm.)
1.No hay inconvenientes cuando se aplican fosfatos.
2.Si utilizamos fosfatados-nitrogenados, nitrogenados-potásicos o
nitrogenados en dosis que no superen los 50-100 Kg./ha. según cultivo. Esto es
preventivo pues según las lluvias o sequías puede afectarse la implantación.
Todas la formas de
aplicación en el surco deben complementarse con aplicaciones al voleo,
dependiendo de los requerimientos, pues en general se aplican dosis que no
satisfacen al cultivo.
d) Entre líneas.
Es la aplicación
de fertilizantes sobre cultivos establecidos, entre los surcos de siembra.
En agricultura
convencional y siembra directa, con este sistema es posible incorporar los
abonos nitrogenados en dos formas: Como gas (Amoníaco anhidro) –empleando
equipos especiales- o como granulados incorporándolo cuando la distancia entre
líneas lo permite, con equipos adaptados al efecto.
Este es un sistema
complementario de la fertilización en el surco, en bandas laterales y al voleo,
porque permite complementar las dosis de nitrogenados necesarios al cultivo y
superar imprevistos: por ejemplo las deficiencias de nitrógeno causadas por
abundantes lluvias.
Tipos de
fertilizantes
Los fertilizantes
contienen N, P, K, bien por separado, o en productos formados por mezclas de
diversos elementos. Pueden ser minerales (inorgánicos) u orgánicos.
En función de los
nutrientes contenidos se les denomina: simples (con uno sólo de los elementos
primarios) o compuestos (con 2 o los 3 elementos primarios). Se habla de
fertilizantes complejos cuando contienen elementos mayoritarios junto a algunos
minoritarios.
a) Fertilizantes
nitrogenados
El N es absorbido
por las raíces generalmente bajo las formas de NO3- y NH4+. Su asimilación se
diferencia en el hecho de que el ión nitrato se encuentra disuelto en la
solución del suelo, mientras que gran parte del ión amonio está adsorbido sobre
las superficies de las arcillas. El contenido de nitrógeno en los suelos varia
en un amplio espectro, pero valores normales para la capa arable son del 0,2 al
0,7%. Estos porcentajes tienden a disminuir acusadamente con la profundidad. El
nitrógeno tiende a incrementarse al disminuir la temperatura de los suelos y al
aumentar las precipitaciones atmósfericas.
Como resultado en
el suelo podemos encontrar nitrógeno orgánico (proteínico, ácidos nucleicos,
azucares, ...) e inorgánico (NH4+, NO3-, NO2- ...). Siendo, generalmente, el
órganico el más abundante (85 al 95% son valores normales).
El nitrógeno
asimilable procede de diversas fuentes y está sometido a pérdidas por diversos
mecanismos.
Tipos de fertilizantes nitrogenados
El nitrógeno
añadido como abono, puede estar como urea, NH4+ y NO3-. Este nitrógeno sigue los
mismos modelos de reacción que el nitrógeno liberado por los procesos
bioquímicos a partir de residuos de plantas.
Así la urea es
sometida a la amonificación (formación de NH4+) y nitrificación previas para su
utilización por los microorganismos y plantas.
El amonio puede
ser oxidado a NO3- y ser fijado por las partículas sólidas del suelo o utilizado
sin cambio por los microorganismos y las plantas.
Los nitratos
pueden ser absorbidos directamente por microorganismos y plantas o pueden
perderse por volatilización y lavado.
Impactos Ambientales del abonado nitrogenado
ü
Aporte de nutrientes, aparte del nitrógeno, como S, Mg, Ca, Na y B.
ü
Variación de la reacción el suelo (acidificación o alcalinización).
ü
Incremento de la actividad biológica del suelo con importantes efectos
indirectos sobre la dinámica global de los nutrientes.
ü
Daños por salinidad y contaminación de acuíferos, causados por una dosificación
muy alta.
ü
Daños causados por las impurezas y productos de descomposición.
ü
Efecto secundario, herbicida y fungicida, de la cianamida cálcica.
Las sales de
nitrato son muy solubles, por lo que la posibilidad de que se produzca la
lixiviación del anión es elevada y más teniendo en cuenta el bajo poder de
adsorción que presentan la mayoría de los suelos para las partículas cargadas
negativamente.
El problema
ambiental más importante relativo al ciclo del N, es la acumulación de nitratos
en el subsuelo que, por lixiviación, pueden incorporarse a las aguas
subterráneas o bien ser arrastrados hacia los cauces y reservorios
superficiales. En estos medios los nitratos también actúan de fertilizantes de
la vegetación acuática, de tal manera que, si se concentran, puede originarse la
eutrofización del medio. En un medio eutrofizado, se produce la proliferación de
especies como algas y otras plantas verdes que cubren la superficie. Esto trae
como consecuencia un elevado consumo de oxígeno y su reducción en el medio
acuático, así mismo dificulta la incidencia de la radiación solar por debajo de
la superficie. Estos dos fenómenos producen una disminución de la capacidad
autodepuradora del medio y una merma en la capacidad fotosintética de los
organismos acuáticos.
La lixiviación de
nitratos hacia el subsuelo puede contaminar los acuíferos subterráneos, creando
graves problemas de salud si se consume agua rica en nitratos, debido a su
transformación en nitritos por participación de unas bacterias existentes en el
estómago y vejiga urinaria. A su vez los nitritos se transforman en ciertos
compuestos cancerigenos (Nitrosaminas), que afectan al estómago e hígado.
La cantidad de
nitratos que se lixivia hacia el subsuelo depende del régimen de pluviosidad y
del tipo del suelo. La mayoría de los suelos poseen abundantes partículas
coloidales, tanto orgánicas como inorgánicas, cargadas negativamente, con lo que
repelerán a los aniones, y como consecuencia, estos suelos lixiviaran con
facilidad a los nitratos. Por el contrario, muchos suelos tropicales adquieren
carga positiva y por tanto, manifiestan una fuerte retención para los nitratos.
La reducida
retención por parte de las arcillas predominantes de la Región Pampeana (illitas)
hace que los nitratos sean susceptibles de ser transportados a través del agua
de drenaje del suelo, incrementando el riesgo de lixiviación de los mismos fuera
de la zona de aprovechamiento radical de los cultivos. El transporte de estos
aniones fuera del sistema suelo-planta puede eventualmente contaminar acuíferos
y otros cuerpos de agua.
La lixiviación de
nitratos puede adquirir relevancia en situaciones en donde se combinan suelos de
texturas gruesas con uso de riego o, en donde se presentan eventos de
precipitación intensas (mayores a 30 mm/h). Asimismo, existen otros factores que
inciden sobre esta vía de pérdida: tipo de cultivo (profundidad efectiva
radical), dosis de fertilización y propiedades físicas del suelo.
Cuando se efectuan
sobrefertilizaciones nitrogenadas, el N no aprovechado por el cultivo se acumula
en el perfil y queda disponible para ser transportado por el agua percolante.
Otro mecanismo de
pérdida asociada al agua del suelo es la desnitrificación. Se presenta en suelos
anegados, en donde las condiciones de déficit de oxígeno, promueven la reducción
microbiana de nitratos a formas reducidas de N (NO, N2O) e inclusive
a N elemental (N2), que seelimina a la
atmósfera. Los óxidos reducidos de N son los más importantes en cuanto a su
efecto ambiental negativo, ya que sería deseable que se produzca el proceso
completo, con liberación de N2 a la atmósfera, para que se cierre el
ciclo del nitrógeno.
En cuanto a la
volatilización del amoníaco, el proceso tiene lugar en suelos con pH elevados o
en suelos agrícolas en donde se fertiliza con urea o fuentes que poseen este
compuesto. Dentro de los factores que afectan el proceso, la temperatura del
suelo es el principal factor a tener en consideración.
En suelos con pHs
mayores que 6.3, cuando se agrega urea al suelo, ésta sufre un proceso de
hidrólisis, generando como productos de la reacción amonio (NH4+)
y anión bicarbonato (HCO3-),
La hidrólisis es
catalizada por una enzima denominada ureasa. Su actividad es muy
importante en los residuos de cosecha y en la parte superficial de los suelos.
Siguiendo el patrón de distribución de la materia orgánica (MO) del suelo, la
mayor actividad ureásica se concentra en el estrato superficial y se reduce con
la profundidad.
El amonio liberado
en la hidrólisis de la urea queda en equilibrio dinámico con el amoníaco de la
atmósfera:
La hidrólisis
genera un incremento significativo del pH alrededor del gránulo de urea ya que
consume protones. Ese incremento del pH desplaza el equilibrio del amonio y
amoníaco favoreciendo la volatilización del NH3 a la atmósfera.
La textura de los
suelo es un factor importante en relación con la lixiviación. Cuanto más fina
sea la textura más capacidad de retención presentarán.
En la siguiente
figura se muestra como al aumentar la dosis de fertilizante aumenta la
lixiviación de los nitratos.
Por otra parte,
para una misma dosis de fertilizante nitrogenado, por ejemplo 200 Kg/ha, la
lixiviación es mayor cuando el suelo presenta un drenaje más alto. Así mismo,
podemos evaluar el exceso de N que se puede producir en función de la cantidad
de N fertilizante aplicado y del drenaje del suelo.
En las siguiente
figura se muestra la reacción de los cultivos frente a la fertilización con
nitrógeno, así como su distribución en la planta y en el suelo.
b) Fertilizantes
Fosforados
Ciclo
del fósforo
En la siguiente
figura se representan las ganancias y pérdidas del fósforo asimilable en el
suelo.
La disponibilidad
de P está determinada por los siguientes factores:
üpH
del suelo
üFe,
Al, y Mn solubles
ü
Presencia de minerales que contienen Fe, Al y Mn.
ü
Minerales de calcio y magnesio disponibles
ü
Cantidad y descomposición de materia orgánica
ü
Actividad de microorganismos
Todos estos
factores están influenciados por el pH de suelo. La máxima disponibilidad del P
ocurre para pH entre 6 y 7.
A pH bajos, suelos
ácidos, existe en solución Fe, Al y Mn que reaccionan con el ácido fosfórico
dando fosfatos hidróxidos insolubles. También existe la fijación por los óxidos
hidróxidos formando fosfatos hidróxidos insolubles. La fijación por
silicatos-arcillas, se realiza en condiciones de moderada acidez.
En suelos
alcalinos, los fosfatos precipitan con el Ca de cambio y con el de CaCO3.
Generalmente los
fosfatos forman compuestos insolubles con iones Fe+3 y Al+3 en medio ácido y con
Ca++ en medios alcalinos. Tan solo existe un rango de pH (alrededor de 6,5) en
el que el fosfato se mantiene soluble, que es la situación en la que se puede
presentar cierto riesgo de lixiviación.
Movilidad del
Fósforo en el Suelo
El movimiento del
P se realiza principalmente por difusión, y en mucho menor medida por flujo
masal.
Los factores
principales que influyen en el ritmo de difusión son:
·
Constante de solubilidad del P: es una propiedad química intrínseca del elemento
·
Gradiente de concentración de P entre dos puntos considerados
·
Distancia entre los puntos entre los que se realiza la difusión y tortuosidad
del medio.
·
Humedad: la difusión se realiza en medio acuoso, por lo que se transforma en un
factor crítico.
·
Temperatura: la difusión del P aumenta con el incremento de la temperatura.
Por las
características de movilidad del P mencionadas previamente, el fertilizante
fosfatado debería ser colocado a la siembra y lo más cerca de las semillas.
La importante
interacción de los fosfatos aportados por el fertilizante con la fase sólida del
suelo, hace que el aprovechamiento instantáneo del P aplicado sea realmente
escaso. La eficiencia de fertilización varía según el tipo de suelo
(fundamentalmente pH y tipo de arcillas); fuente de fertilizante, y técnica de
aplicación, pero en términos generales es muy reducida: alrededor de 10-20%. Sin
embargo, el P remanente no se va del suelo, sino que queda en el mismo generando
efectos residuales en cultivos posteriores. Estas es una característica muy
importante de este elemento ya que es posible desarrollar esquemas de
fertilización fosfatada variando la dosis de fertilizante en función de la
relación insumo/producto.
Ejemplo:
Requerimentos de P en el cultivo de soja
Del total de P
absorbido, la soja exporta a cosecha un 80-85% con el grano. Por ejemplo, la
exportación de P de una soja que rinde 3000 kg/ha es de unos 20 kg/ha de P. Hace
años que en la región pampeana la soja se cultiva prácticamente sin
fertilización fosforada, o con dosis que no compensan la exportación de P en el
grano. Como las vías de reposición naturales de P al suelo son irrelevantes, la
falta de fertilización ha provocado una caída en la disponibilidad de P en los
suelos.
Tabla 1:
Requerimientos de fósforo del cultivo de soja y exportación en el grano en
función del rendimiento (Andrade y col., 1996)
Rendimiento
Requerimiento
Exportación
(kg/ha)
(kg/ha)
(kg/ha)
1000
8
7
2000
16
13
3000
24
20
4000
32
27
La caída en los
rendimientos producto de una deficiencia de P, se debe en general a una
disminución en el número de granos. El peso de los granos, raramente es afectado
Impacto Ambiental
de abonos fosfatados.
ü
Aportación de nutrientes, además del fósforo, como el azufre, calcio, magnesio,
manganeso y otros; así como sustancias inútiles, desde el punto de vista de la
fertilidad, sodio y sílice.
ü
Aportación de sustancias que mejoran la estructura: cal y yeso.
ü
Variación del pH del suelo.
ü
Inmovilización de metales pesados.
ü
Eutrofización de las aguas.
Pérdidas relativas
por lixiviación de nitrógeno y fósforo (cambio porcentual entre agricultura con
y sin fertilizantes) (Fuente: Bolton et al., 1970, citado en Bangay, 1976)
Sistema de
cultivo
Cultivo
Cambio
porcentual
P
N
Rotación
Maíz
+ 10
+ 65
Avena, alfalfa
- 05
+ 33
Alfalfa,
primer año
+ 17
- 08
Alfalfa,
segundo año
+ 59
+ 09
Continuo
Maíz
+ 12
+ 102
Espiguilla
+ 12
- 69
Promedio
+ 17
+ 27
Nota: Probables
valores de +/- 15% dentro de los límites de detección de los métodos utilizados.
c) Fertilizantes
Potásicos
Impactos
Ambientales de abonos potásicos.
Q
Salinización de suelos producido por el aporte de impurezas en forma de cationes
y aniones, principalmente los cloruros.
A continuación se
resumen los mecanismos de pérdida de los macronutrientes en el suelo.
Efecto
de exceso de azufre, calcio y magnesio en el medio ambiente
El magnesio.
Los efectos secundarios de los abonos magnésicos, son de poca importancia. Se
debe especialmente evitar que se apliquen grandes cantidades de MgCl2 a las
plantas sensibles al cloro.
El calcio
se utiliza para enmiendas, para mejorar la estructura del suelo, más que como
fertilizante y para elevar el pH.
El azufre
tiene varios efectos:
ü
Efecto tóxico del SO2 sobre las plantas.
ü
Efecto acidificante del SO2 en la lluvia ácida. Con lo que se acidifica el
suelo, debido fundamentalmente a la liberación de Al+++ (soluble hasta pH < 4,5)
que es un elemento altamente tóxico para las plantas.
ü
Efectos sobre los suelos que son normalmente deficientes en S.
üEn
algunas regiones una alternativa o fuente adicional de la acidez proviene de las
minas de carbón y otros minerales que puedan dejar al descubierto cantidades
significantes de pirita, que expuesta al aire se oxida y una consecuencia es la
liberación de H2SO4 en las vías fluviales.
d) Fertilizantes
con Oligoelementos
Se refiere a un
elemento que es requerido en pequeñas cantidades por las plantas o animales pero
que su disponibilidad es completamente necesaria para que los organismos
completen su ciclo vital.
Las fases solubles
de los oligoelementos se pueden encontrar en forma iónica o bien quelatada,
siendo fácilmente absorbibles por las plantas. Los oligoelementos de la solución
del suelo, en parte se pueden inmovilizar por complejación con sustancias
húmicas insolubles o a través de la fijación sobre las superficies de los
minerales de la arcilla o de los óxidos. Por otra parte los residuos de las
plantas, por descomposición, liberan oligoelementos y moléculas orgánicas
quelatantes, moléculas que pueden mantenerlos en solución, así como favorecer la
solubilización de las formas insolubles. Por último una fracción es exportada
del ciclo mediante las cosechas.
Fuentes de oligoelementos en el suelo
ü
Impurezas en fertilizantes, productos de encalado, plaguicidas y aguas
residuales.
Formas de
oligoelementos en el suelo
Los oligoelementos
del suelo los podemos encontrar como:
ü
Soluble en agua.
ü
Catión de cambio.
ü
Forma complejada por la materia orgánica, incluyendo residuos de plantas y
organismos vivos, biomasa.
ü
Forma ocluida en óxidos de Fe y Mn.
üComo
minerales primarios y formando parte de arcillas por sustituciones isomórficas
del Fe y Al de las capas octaédricas.
Una característica
común a todos los oligoelementos es el hecho de que a partir de una determinada
concentración, una vez superado el rango óptimo, toda cantidad adicional se
vuelve tóxica para las plantas incluso llegando a un rango en el que la
concentración es letal.
Se compone
fundamentalmente de excrementos de animales domésticos y una pequeña cantidad de
orina y paja. Contiene N orgánico y amoniacal, fósforo, potasio y
micronutrientes como Cu, Zn, Fe y Mn.
ü
Estiércol líquido, purines
Está constituido
por orina fermentada de los animales domésticos, mezclada con partículas de
excrementos, jugos que fluyen del estiércol y agua de lluvia.
Por su importante
contenido en sales potásicas el purín es considerado como un abono N-K.
Es un abono de
efecto rápido, ya que los nutrientes que contiene se encuentran en su mayor
parte en forma fácilmente disponible.
La aplicación en
dosis elevadas de residuos líquidos puede conducir a la salinización del suelo.
ü
Estiércol semi-líquido
Se trata de una
mezcla de excrementos y orina, a la que se le añade agua para facilitar su
transporte y distribución.
ü
Paja
La paja es pobre
en nutrientes, pero suministra materia orgánica degradable, por ejemplo
celulosa, lo que constituye una fuente energética.
Dado que la
descomposición de la paja es lenta, esta debe enterrarse con gran antelación a
la siembra.
ü
Compost
Es un producto de
descomposición de residuos vegetales y animales, con diversos aditivos. Este
grupo es el más amplio de los abonos orgánicos; comprende desde materiales sin
ninguna calidad, procedente de los basureros, hasta sustratos perfectamente
preparados con alto poder fertilizante.
ü
Abono verde
Se utilizan
plantas enteras, o solamente residuos, como las raíces.
El efecto del
abonado verde consiste en la aportación de nitrógeno, de materia orgánica, así
como la mejora de la estructura del suelo, y por último contribuye con gran
cantidad de nutrientes asimilables, facilitando la movilidad de fosfatos y
oligoelementos.
Se utilizan
fundamentalmente leguminosas, dada su propiedad fijadora de nitrógeno y otras
plantas verdes como cereales y leguminosas.
Optimización del
uso de nutrientes. Plan de Fertilización
La forma de lograr
la optimización en el uso de los nutrientes por parte de la planta es realizando
un plan de fertilización (fuente de fertilizante, dosis, oportunidad de
fertilización, tecnología de aplicación, etc.) que permita maximizar el
aprovechamiento de los elementos esenciales y al mismo tiempo reduzca al mínimo
las pérdidas de nutrientes fuera del sistemas suelo-planta. Para ello es
fundamental conocer con la mayor precisión posible los factores que afectan cada
mecanismo de pérdida de nutrientes, y a partir de ese conocimiento se deberían
realizar estrategias de fertilización que propendan a minimizar la incidencia de
los mismos.
Un plan de
nutrición de cultivos incluye dos etapas: el diagnóstico de las necesidades de
fertilización (que nutrientes y cuanto aplicar), y el manejo de la fertilización
(que fuentes utilizar, cuando y como aplicar).
El diagnóstico de
la fertilización se basa en el conocimiento de la demanda nutricional del
cultivo, que depende del rendimiento esperado, y de la oferta nutricional del
sistema evaluada a partir del análisis del suelo, las condiciones de suelo y
clima y el manejo del suelo y del cultivo.
El análisis de
suelo es la principal herramienta en el manejo de la fertilidad de los suelos,
ya sea para determinar deficiencias y necesidades de fertilización, así como
también para monitorear la evolución de la disponibilidad de nutrientes en
sistemas fertilizados. Un análisis de suelos completo, incluyendo todos los
nutrientes esenciales para los cultivos, es el punto de partida para la
formulación del plan de fertilización.
El análisis foliar
constituye una metodología sumamente eficiente para evaluar la nutrición del
cultivo ya que integra todos los factores de suelo, ambiente y manejo,
especialmente para los nutrientes menores. Debe ser considerada tanto para la
corrección inmediata de deficiencias como también para evaluar los resultados
del manejo de la nutrición.
. Cubiertas las
necesidades de N y P, debemos evaluar las necesidades de los otros nutrientes
(los nutrientes "no convencionales") para alcanzar los máximos rendimientos
económicos. Entre estos nutrientes "no convencionales" se destaca el azufre (S).
En la aplicación
del fertilizante hay que considerar factores como la dosis y la oportunidad de
aplicar esta tecnología, pues los requerimientos de nutrientes de cada cultivo
varían a lo largo de su ciclo vital.
Un cultivo de
maíz, por ejemplo, para una productividad de 120 qq/ha tiene mayores necesidades
de N, P y K entre los 30-35 y hasta los 60-65 días, por lo que en este período,
la planta debe contar con los nutrientes. La aplicación de fertilizantes en otro
momento es menos provechosa y, en el caso del nitrógeno, se pierde, con el
agravante de la contaminación de suelos y aguas. Si la dosis de fertilizante
aplicado no cubre las necesidades del cultivo los rendimientos bajan; si las
exceden el suelo se acidifica y el exceso del agroquímico contamina las napas
freáticas. Por ello, antes de fertilizar, es conveniente realizar un análisis
del suelo.
Conclusiones
Debemos tender a
una gestión sustentable de fertilizantes, que permita obtener la productividad
adecuada, con la mayor eficiencia en el uso de recursos.
Estimaciones
recientes indican niveles de reposición en los cuatro cultivos principales de
grano de la región pampeana (trigo, maíz, soja y girasol) del orden del 25-30%
para nitrógeno (N) y 50-55% para fósforo (P), siendo prácticamente nulos para
potasio y otros nutrientes esenciales. La baja reposición de nutrientes ha
llevado a una disminución considerable de la fertilidad nativa de los suelos y,
por lo tanto, de la sustentabilidad física, económica y ambiental de las
explotaciones agrícolas. En este marco, la fertilización se convierte en una
práctica indispensable para mantener y/o mejorar la sustentabilidad de los
suelos y alcanzar rendimientos rentables y sostenidos en el tiempo.
Pero debemos ser
conscientes que el uso de fertilizantes con el objetivo de devolver a la tierra
sus nutrientes naturales o mejorar las condiciones del suelo, puede conllevar a
una fertilización excesiva, produciendo impactos ambientales significativos en
el medio.
Con el propósito
de realizar una gestión sustentable de fertilizantes debemos:
Q
Utilizar fuentes que volatilizan menos (por ejemplo AN, CAN, UAN) o no
volatilicen (fertilizantes amoniacales).
Q
Evitar fertilizar en cobertura total en siembra directa con fuentes uréicas,
sobre todo con altas temperaturas.
Q
Considerar el efecto del pH, evitando fertilizar con urea en suelos con pH
elevados. De hacerlo incorporarla.
Q
Evitar realizar aplicaciones a la siembra de los cultivos cuando existe
probabilidad de ocurrencia de precipitaciones posteriores a la misma (Ej:
sudeste bonaerense, con trigo y maíz). Tener en cuenta que intensidades mayores
a 30 mm/h pueden provocar lavado de nitratos.
Q
Fertilizar con dosis acordes a rendimientos esperados realistas. Criterios de
balance del N en el sistema suelo-planta pueden ser de utilidad.
Q
Evitar fertilizar cuando el suelo se encuentra con elevados contenidos de
humedad (por ejemplo a la siembra en sistemas de siembra directa). En términos
generales, contenidos hídricos superiores al 60% del agua útil, predisponen este
proceso.
QImpuestos sobre los
fertilizantes.
QObligatoriedad de los
planes relativos a los fertilizantes.
QPrevención de la
lixiviación de nutrientes después del período vegetativo aumentando la
superficie protegida con cubierta vegetal en otoño/invierno, y mediante la
siembra de cultivos con una capacidad elevada de consumo de nitrógeno.
QPromoción y subvención
de métodos más adecuados de aplicación, desarrollo de nuevos fertilizantes menos
nocivos para el medio ambiente y promoción de análisis de suelos.
QFuerte limitación del
uso de fertilizantes, por ejemplo, en las zonas de extracción de agua y en las
incluidas en planes de protección de la naturaleza.
QAplicación racional del
nitrógeno: Para evitar el uso excesivo de fertilizantes, la tasa
de fertilizante nitrogenado aplicado deberá calcularse en función del "balance
de nitrógeno de los cultivos". En él se tienen en cuenta las necesidades de las
plantas y la cantidad de N en el suelo.
QCubierta vegetal: En la
medida de lo posible, el suelo debe estar cubierto de vegetación. Con ello se
impide la acumulación de nitrógeno soluble mediante la absorción del nitrógeno
mineralizado y se evita la lixiviación durante los períodos de lluvia.
QControlar el período
entre cosechas: Los desechos orgánicos producidos por la recolección se
mineralizan fácilmente en N lixiviable. Entre la medidas que se pueden adoptar
para reducir este N figuran la plantación de cultivos de "abono verde", y el
aplazamiento de las labores de aradura para incorporar la paja, raíces y hojas
en el suelo.
QRiego racional: Los
sistemas de riego deficientes son una de las causas que más contribuyen al
deterioro de la calidad del agua, mientras que el riego controlado es una de las
prácticas menos contaminantes, además de reducir el costo neto del agua
abastecida.
QMejorar en lo posible
otras técnicas de cultivo: Para conseguir los máximos rendimientos con un mínimo
de efectos negativos en la calidad del agua es preciso mejorar prácticas tan
diversas como la lucha contra las malas hierbas, plagas y enfermedades, el
encalado, la utilización equilibrada de fertilizantes minerales, incluidos los
oligoelementos, etc.
QPlanificación agrícola:
Deben adoptarse técnicas de control de la erosión que estén en consonancia con
las condiciones topográficas y edáficas.
Mediante este tipo de acciones y la cooperación
internacional de logrará mitigar los impactos en los agrosistemas de modo de no
comprometer la posibilidad de las generaciones futuras de satisfacer sus
necesidades Bibliografía
-
Fertilizar eficientemente para reducir el riesgo ambiental: nitrógeno
Equipo del
Proyecto Fertilizar - INTA Pergamino
- Hacia la
Sustentabilidad Nutricional de los Suelos
Autor: Fernando O.
García
Trabajo Presentado en el 1er Seminario AAPRESID para Estudiantes.
Villa Giardino, Córdoba. 10 y 11 de Mayo de 2001
- Movilidad del
Fósforo en el Suelo
Equipo del
Proyecto Fertilizar - INTA Pergamino
- Reacción de los
fertilizantes en el suelo. Volatilización de amoníaco a partir de la urea
Equipo del
Proyecto Fertilizar - INTA Pergamino
- Contaminación
por fertilizantes
Inés García
http://edafologia.ugr.es/conta/tema14/intro.htm
ANEXO
I
Nuevas Tecnologías
Se están
desarrollando investigaciones y aplicaciones prácticas sobre la posibilidad de
utilizar efluentes industriales y lombricompuestos como fertilizante
alternativo, de modo de atenuar el impacto de los agroquímicos en la producción
agropecuaria. A continuación se presenta un ensayo realizado un ensayo en
laboratorio para evaluar el efecto del riego con efluentes industriales sobre el
suelo; y las principales ventajas de la utilización de vermicompost como
fertilizante natural.
Efluentes
industriales
Con el objeto de
estudiar el efecto del riego, con efluentes industriales de la fábrica de
levaduras SAF Argentina S.A. en González Catán. se realizó una experiencia de
laboratorio que contempló :1) ensayo de riego con efluentes en columnas de
suelo, y 2)ensayo de germinación en bandejas regadas con efluentes salinos.
Características
químicas del líquido efluente (LE) y el diluido (LEd) utilizadospara el riego de las columnas.
Después de pasar
las soluciones iniciales por las columnas de suelo, los valores de pH, CE y PSI
presentaron variaciones con respecto al suelo inicial. Las columnas tratadas con
(LE) se salinizaron levemente con respecto al testigo (columna 5), y las
columnas con yeso se salinizaron levemente con respecto a las columnas sin yeso.
El PSI presentó los valores más altos en las columnas regadas con el (LE),
valores intermedios en aquellas regadas con el (LEd), y los menores valores
donde no se aplicó (LE). La aplicación de yeso, en general bajó el PSI del
suelo, excepto en la columna 2. Si bien esta etapa es la mas crítica del proceso
de riego y lavado de suelos, los valores obtenidos no son limitantes para el
suelo y/o los cultivos.
Valores de pH, CE
y PSI después de pasar por la columna de suelo 1000 mm de la solucióninicial
Columna 1
Le
Columna 2
Le + yeso
Colmna 3
Led
Columna 4
Led+ yeso
Columna 5
Ad
Columna 6
Ad+yeso
pH
6,6
6,5
6,6
6,4
6,7
6,6
CE
1,46
1,67
0,68
1,57
0,60
0,92
PSI
7,6
7,9
6,1
7,0
3,7
2,4
Nota: LE: líquido
efluente de la fábrica; LEd: líquido efluente diluído al 50% ;Yeso: 3t/h; AD:
agua destilada.
Durante la
aplicación de la solución inicial (LE, LEd y AD) y final (AD) en las columnas,
se midió la conductividad hidráulica (K), Los valores de conductividad
hidráulica obtenidos, en general son altos, esto señala que no se presentan
limitaciones estructurales en el suelo superficial, que limiten el movimiento
del agua en el suelo. Los tratamientos con yeso presentan una leve mejoría con
respecto a los sin yeso.
Conductividad
hidráulica media (K) medida durante el pasaje de la solución inicial y final
pasada por las columnas de suelo, en cm/hora
Conductividad Hidraúlica media (k)
Col.1 Col.2 Col.3 Col.4 Col.5 Col.6
Solución
inicial
37,1 42,7
28,9 31,5 33,6 39,7
Solución
final,(AD)
22,3 35,9
21,4 30,8 26,6 40,5
La producción de
masa verde mostró al testigo como el tratamiento menos productivo, de mayor a
menor producción los tratamientos fueron: 3, 6, 4, 2, 1 y 5 (testigo).
Producción
promedio de masa verde de Lolium sp. en bandejas regadas con distintos
tratamientos.
Bandeja nº
Tratamiento
Producción
(gr./bandeja)
1
2
3
4
5
6
Riego con
(LE)
Riego con
(LE), suelo + 3t/ha yeso
Riego con (LEd)
diluido al 50%
Riego con (LEd)
suelo + 3t/ha yeso
Riego con
(AD) TESTIGO
Riego con
(AD),suelo + 3t/ha yeso
6,9
7,1
8,5
7,9
6,2
8,0
Todos los
tratamientos superan al testigo regado únicamente con agua destilada. Tanto el
riego con el efluente como el agregado de yeso al suelo, presentaron buenas
respuestas vegetales. Estos resultados señalan que el uso del efluente líquido
no presenta inconvenientes para la germinación y el crecimiento de Lolium
multiflorum. Cabe señalar que esta especie es de mediana tolerancia a la
salinidad y por su diminuto tamaño sus reservas se agotan rápidamente y por lo
tanto debe nutrirse de la solución del suelo. El mayor retraso en la germinación
coincide con las bandejas regadas con los efluentes salinos.
Concluyendo puede
decirse que estos resultados muestran que el uso del líquido efluente utilizado,
no genera condiciones inaceptables para el suelo y la germinación de las
semillas. Las variables evaluadas, en ensayos de columnas (procesos
fisicoquímicos) y/o de germinación en bandejas, no alcanzaron valores críticos
como para alertar o impedir su ejecución. Tanto los valores de pH, salinidad,
CE, porcentaje de Sodio Intercambiable y germinación de semillas, alcanzaron
valores normales aún en condiciones extremas (columnas y/o bandejas sin lavar
con AD)
El líquido
efluente (LE) si bien le imprime al suelo algunas características no deseables
(aumenta la CE y el PSI), estas no alcanzan a ser críticos. Por otra parte el
(LE) tiene un efecto positivo para el crecimiento del Lolium sp. El agregado de
yeso tiene también un efecto positivo en el suelo, mejora el PSI, la
conductividad hidráulica y aumente el crecimiento vegetal. La dilución de (LE)
al 50% no presentó mayores ventajas con respecto al tratamiento sin diluir. De
acuerdo a este resultado podría utilizarse el (LE) sin diluir, aunque no sería
aconsejable para el período anterior y posterior a la siembra.
Estos resultados
permiten mantener cierto grado de optimismo en la utilización del sistema de
riego complementario propuesto. De todos modos se recomienda el seguimiento
permanente de las propiedades físicas y químicas del suelo en el campo, para
actuar con rapidez en caso de que se presente alguna desviación no prevista.
Humus de Lombriz
Muchas veces se ha
dicho de las desventajas del uso del humus de lombriz como fertilizante: es
caro, tiene poco nitrógeno, trae muchas malezas, no tiene una rápida respuesta y
es difícil de aplicar.
Los suelos
arcillosos se caracterizan por tener un mal drenaje, ya que tienden a
compactarse. Las partículas del humus de lombriz rodean las partículas de
arcilla y evitan la compactación y facilitan la retención de nutrientes.
En los suelos
arenosos caracterizados por una retención deficiente de agua y nutrientes, las
partículas de humus de lombriz aportan la retención necesaria, mejorando la
textura y estructura del suelo.
Los suelos con
mucho laboreo carecen de materia orgánica y microorganismos y están compactados.
El humus de lombriz otorga mayor aireación, mejor drenaje y lo más importante,
los microorganismos. Estos son los responsables de aportar los nitratos
asimilables por los cultivos, partiendo del nitrógeno del aire. Se han medido
producciones de nitratos del orden de 140 a 200 kg./ha./año.
El humus de
lombriz tiene un pH ligeramente alcalino (7,2) lo que facilita la proliferación
de bacterias en perjuicio de hongos patógenos, por esta razón, otro gran
beneficio del humus de lombriz es la mejor sanidad de los cultivos, tanto en
explotaciones extensivas como intensivas.
Para dar respuesta
al costo que significa usar este producto, actualmente debido a una mayor
producción y difusión, un metro cúbico, equivalente a la dosis de una hectárea,
ronda los 150 pesos. Además, a igual volumen es más barato que la urea; por lo
que recomendamos reemplazar un tercio de la urea empleada en fertilizar; con
esto logramos aportar microorganismos y micro nutrientes, además de una mayor
retención de la urea incorporada.
Si se trata de
cómo aplicarlo, el humus de lombriz se aplica con las fertilizadoras comunes
adecuando el calibre y sin importar la forma de dispersión sobre el terreno, ya
que es un producto vivo y los microorganismos colonizarán todo el cultivo.
Debido a que el
humus de lombriz proviene de sustratos especialmente preparados para la
digestión por parte de la lombriz roja (Eisenia foetida), no posee semillas de
malezas, las que se han descompuesto en el proceso de compostaje que se realiza.
Con respecto a
lentitud de reacción, el humus es un producto vivo y por ello necesita de un
periodo de colonización por parte de los microorganismos para que sus efectos
sean "visibles". Sin embargo, no necesita de aplicaciones periódicas, sino
aquellas que por un análisis del suelo nos indique la necesidad de aplicación.
Generalmente se aplica los dos primeros años y puede pasar un periodo de dos a
tres años sin ninguna aplicación.
En suma, hemos
visto que no es caro, mejora la sanidad del cultivo, es de fácil aplicación,
provee drenaje, aireación, materia orgánica y millones de microorganismos.
Fertilización
Complementaria
Con todo lo dicho,
nuestra propuesta es aportar el humus de lombriz como fertilización base y con
los agroquímicos aportar sólo lo que cada cultivo requiera. De este modo
ahorramos dinero en agroquímicos, dinero en pesticidas, dinero en mano de obra
para su aplicación y minimizamos el impacto ambiental.
ANEXO II
Eutrofización
Uno de los impactos mas significativos de la utilización
excesiva de fertilizantes en cultivos agrícolas, es la eutrofizaciónde cuerpos
de agua superficial, que es el proceso de cambio de un estado trófico a otro de
nivel superior por adición de nutrientes. La agricultura es uno de los factores
principales de eutrofización de las aguas superficiales.
La
contribución exacta de la agricultura a la eutrofización del agua superficial y
a la contaminación de las aguas subterráneas es difícil de cuantificar. En caso
necesario, la utilización de isótopos ambientales puede facilitar el diagnóstico
de la trayectoria seguida por los contaminantes hasta llegar a las aguas
subterráneas y una vez que se han introducido en ellas (OIEA, comunicación
personal, 1996). En RIVM (1992), citando a Isermann (1990), se calcula que la
agricultura europea es causante del 60 por ciento del total del flujo fluvial de
nitrógeno al Mar del Norte, y del 25 por ciento de la carga total de fósforo.
La agricultura contribuye también de
forma sustancial a la carga total de nitrógeno atmosférico en el Mar del Norte y
el Mar Báltico. Ello representa el 65 y 55 por ciento, respectivamente. En
Checoslovaquia, la agricultura aporta el 48 por ciento de la contaminación del
agua superficial. En Noruega y Finlandia se han señalado situaciones, localmente
significativas, de eutrofización de las aguas superficiales como consecuencia de
factores agrícolas; los altos niveles de utilización de N y P son considerados
como los causantes de la proliferación de algas en el Adriático; algo semejante
ha ocurrido en las aguas costeras de Dinamarca; en los Países Bajos se ha
registrado una contaminación sustancial de las aguas subterráneas por nitrato
Según un estudio de Ryding (1986)
sobre Suecia, los lagos que no han recibido aportaciones de mentes industriales
o municipales localizadas experimentaron grandes cambios a largo plazo en lo que
respecta a la situación de los nutrientes, debido a las actividades agrícolas
realizadas en la cuenca hidrográfica. Durante el período 1973-81 la presencia de
nutrientes en el Lago Oren subió desde 780 a 1000 mg/m3
en lo que respecta al N total, y de 10 a 45 mg/m3
en cuanto al P total. La transparencia del lago descendió de 6,2 a 2,6 m y se
registraron proliferaciones (de gran intensidad) periódicas de algas.
US-EPA considera la
agricultura como fuente principal de deterioro de los ríos y lagos
estadounidenses, y la importancia de los nutrientes como fuente de contaminación
de ríos y lagos sólo es superada por el entarquinamiento.