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+ Delito contra la salud pública
Averiguación
Contaminación Río Reconquista
(Frigoríficos y otras
industrias)
Causa 3189 "Averiguación Contaminación
Río Reconquista"
Cámara Federal de San Martín
- Sala 1 - Agosto 26, 1992
2ª Instancia.
San Martín, agosto 26 de 1992
Considerando:
I. Los hechos:
1) Llegan las presentes actuaciones a estudio del tribunal en
virtud de los recursos de nulidad y apelación interpuestos
contra el auto interlocutorio de fs. 376/83, a favor de los procesados
Rodolfo Constantini, Armando Rojkin, Aldo Alcides Scarafia, Juan
Fagliano, Carlos A. Rey, Guillermo Kahane y únicamente
apelación a favor de Jesús M. García, Argentino
R. González y del recurso de apelación contra el
interlocutorio de fs. 1567/8, a favor del procesado Jorge E. Fridman.
En esta alzada expresaron agravios los mencionados,
mientras que el fiscal de Cámara a su turno mejoró
fundamentos de la resolución apelada.
Del mismo modo, cabe señalar que
corren por cuerda los incidentes de excarcelaciones de Rodolfo
Costantini, Armando S. Rojkin, Argentino R. González, Juan
A. Fagliano, Guillermo Kahane y Jorge E. Fridman, en virtud de
las apelaciones deducidas contra la concesión, naturaleza
y el monto de las cauciones reales en ellas fijadas, según
el caso: además de otras incidencias similares y de eximición
de presión respecto de imputados cuya situación
procesal en el principal no constituye material de análisis
de la ocasión.
2) Se imputa a los nombrados en el primer
grupo (res. de fs. 376/83) la comisión de la conducta prevista
en el art. 202 del Código Penal, a raíz del vertido
de desechos contaminantes en la cuenca del río Reconquista,
por parte de las empresas en que cumplían funciones ejecutivas.
Al último de los nombrados (res. de fs. 1567/8), se le
imputa responsabilidad en el transporte de sustancias contaminantes,
conducta prevista en el art. 55 de la ley 24.051.
A fin de una mejor exposición, habrá
de dividirse el relato de las probanzas incorporadas al legajo
por empresa implicada o grupo de hechos de los que se hace derivar
responsabilidad a los procesados.
a) Frigorífico Bancalari SAIYC,
sito en ruta 202 y vías del ferrocarril Mitre, estación
Bancalari.
Se inician las presentes con el informe
de personal de la Prefectura Naval Argentina, dando cuenta de
sus observaciones en terreno del río Reconquista, donde
tomaron muestras de agua (N· 1 y 2), que presentaban un
color oscuro, turbio, en lugares cercanos al vertedero del frigorífico;
por otro lado, aguas abajo, a la altura del mojón 36, existe
un desagüe del establecimiento por el que fluye un líquido
amarillento de regular caudal; se tomaron muestras fotográficas
y se labró un croquis.
Con respecto al medio ambiente y condiciones
de vida de los residentes, expresaron que se trataba de una zona
marginal, careciendo de los recursos mínimos para la subsistencia.
El análisis bacteriológico
de las muestras arrojó como resultado "contaminado-peligrosa
su ingestión" (vid. fs. 51 y 52).
Investigaciones tendientes a lograr la colaboración
de vecinos arrojaron como resultado que eran renuentes a ello,
pese a admitir los problemas que la contaminación les aparejaba,
toda vez que o bien tenían puestos de trabajo allí,
o bien eran beneficiarios de la provisión de agua potable
y energía eléctrica de establecimiento.
Análisis sobre las muestras extraídas
en otra diligencia, remontando el río, arrojaron igualmente
como resultado "contaminado-peligrosa su ingestión".
Investigaciones de la Prefectura relativo
a la composición social del Frigorífico Bancalari
SAIYC, determinaron que está constituido por Humberto L.
Carles, Ricardo S. Carles, Luis A. Gindre, Humberto R. Carles,
Aldo A. Scarfia, Dalberto J. Gualdoni, Clementina Taramasco de
Carles, Laura Biscardi de Gindre, MaríaI. Carles de Gualdoni,
Lidia M. Carles de Scarfia; posee oficinas en av. Nazca 5435 de
Capital Federal, desde el 7 de diciembre de 1970 y los datos son
actualizados al 11 de marzo de 1998; destacándose que el
"dueño" sería Humberto L. Carles, el gerente
de la planta o administrador Mario García y el jefe de
planta sería Aldo, cuñado de Humberto L. Carles,
quizá el ya mencionado Aldo A. Scarfia (ver informe de
fs. 75).
A fs. 186 obra la diligencia de allanamiento
en la planta del frigorífico y secuestro de documentación.
A fs. 193 constan las manifestaciones ante la prevención
de Amadeo Da Encarnacao, empleado del lugar, quien con relación
a los tanques de depósito de cloro, dijo que se usaban
para clorar el agua de los efluentes, siendo ésta la etapa
final del tratamiento de aguas; que un barredor por suspensión
de grasas no estaba en funcionamiento; que en términos
generales el sistema cumple su función en un 70%, ya que
hay un incremento de producción.
En declaración indagatoria se oyó
a Jesús M. García, quien manifestó ser gerente
comercial de la empresa desde 1975; sobre la planta depuradora
de desechos líquidos, dijo que no podía precisarlo
técnicamente por no ser su competencia, la cual está
a cargo de un jefe de mantenimiento, Amadero Dancarnacao (sic),
que trabaja con un ingeniero especialista, del que no recordó
el nombre; que conoce que hay una dependencia en la empresa de
control químico y bacteriológico y análisis
de aguas; contestó a las preguntas sobre la existencia
de lo que llamó la laguna detrás de la planta; dijo
saber que hay asentamientos de gente en las márgenes del
río Reconquista; que hace como dos años que no va
por la parte de atrás del establecimiento, desconociendo
el sistema de desagüe al río; que el presidente de
la empresa era Humberto Carles y que el dicente no participaba
en las decisiones de la empresa.
A fs. 287 obra un acta de inspección
ocular labrada por la Prefectura Naval Argentina de todas las
instalaciones del establecimiento relacionadas con la investigación.
A fs. 302 se agrega el acta de detención
de Aldo A. Scarafia en su domicilio.
El nombrado fue oído en declaración
indagatoria, oportunidad en que manifestó trabajar en el
frigorífico Bancalari desde hacía veinte años,
siendo el vicepresidente y su función en la planta es la
comercialización, registrando las operaciones de compra
y venta de ganado en pie y faenado, etc., que tiene un pequeño
control de los desechos líquidos y sólidos, explicando
el camino que siguen hasta llegar al río; también
se refirió a los controles municipales y de O.S.N.; dejó
constancia que la empresa no arroja aguas contaminadas, pues lo
hace previo tratamiento.
A fs. 327 consta otra acta de recolección
de muestras obtenidas en este frigorífico (27/4/92).
En un estudio de la institución Greenpeace,
sobre el que se hará expresa mención en considerando
siguiente, se señala al frigorífico Bancalari como
uno de los descargadores más importantes en el río
Reconquista.
En una investigación propia, el diputado
nacional Luis Brunati extrajo muestras de los desechos líquidos
de esta empresa, colocando en su interior un pez extraído
del arroyo Durazno y comprobó por acta notarial que a la
hora dejaba de existir.
A fs. 537 se realizaba una nueva inspección
sobre las instalaciones de clorinado y obtención de muestras
de efluentes en el citado frigorífico.
A fs. 581/5 se agrega una resolución
de la empresa Obras Sanitarias de la Nación del 30 de agosto
de 1991, por medio de la cual se resuelve aplicar una multa a
esta persona jurídica, porque la calidad detectada en el
efluente del establecimiento lo encuadra como "vertido no
tolerado" y la intima a que en un plazo no mayor de cuatro
meses a partir de su notificación arbitre las medidas o
inicia las obras de tratamiento de los vertidos necesarias para
solucionar el estado contaminante detectado.
A fs. 361 y 714 se oyó testimonialmente
a Alicia A. Altieri de Mariscal, doctora en química, quien
relató la extracción de muestras de los efluentes
del mencionado frigorífico y que se determinó in
situ el cloro residual, manifestando que, a pesar que se estaba
clorando, no se determinó la existencia de este elemento
en la muestra, lo cual significa que el efluente no se encontraba
desinfectado porque no le habían agregado la suficiente
cantidad de cloro, con lo cual hubiese habido un exceso y se hubiese
podido obtener un dato de cloro residual libre.
A fs. 365 y 715 declaró a igual tenor
el ingeniero químico Oscar J. Lascaray, quien manifestó
haber determinado que de las muestras del efluente final de este
frigorífico podía deducirse que la cloración
para insuficiente, es decir, arrojó resultados negativos.
El fiscal acompañó una publicación
en el diario La Nación, emanada de O.S.N., informando de
la sanción aplicada al frigorífico por producir
vertidos no tolerados por su nivel de contaminación.
El procesamiento de Humberto R. Carles fue
dispuesto a fs. 983, a quien acto seguido se oyó en declaración
indagatoria. Señaló que es contador público
nacional reconoció las fotos del frigorífico del
que es presidente, siendo una sociedad familiar, compuesta por
su cuñado Aldo Scarafa vicepresidente- y luego el grupo
familiar, con unos 250 operarios. Que todos los desechos que originan
la función de la planta son biodegradables; los sólidos
son trasladados por Ceamse al cinturón ecológico
y los líquidos son tratados por la planta depuradora que
la empresa posee habilitada por la Dirección de Hidráulica
de la Provincia de Buenos Aires y Obras Sanitarias de la Nación,
quienes regulan su funcionamiento desde hace más de diez
años; que tienen laboratorio propio; los responsables son
el jefe de mantenimiento con departamento químico y asesores,
lo cual el dicente "no maneja"; no sabe cuánto
cloro se consume y sólo sabe que paga mucho por ese concepto
por cuanto firma los cheques; que al lado del frigorífico
hay una villa o barrio precario que no posee agua potable y el
establecimiento pese a los problemas de cólera suscitados,
sigue proveyendo a los pobladores de agua potable clorificada,
lo cual es una manera de colaborar con gente marginada que no
cuenta con ayuda alguna y no tiene medios para instalar sistemas
cloacales; respecto de los análisis que demostrarían
la presencia de bacterias en las muestras obrantes en autos, manifestó
que tiene la seguridad de que han sido tomadas del río
y no corresponden a Bancalari, toda vez que posee planta depuradora
y le consta que no se arroja líquido que no esté
en condiciones de hacerlo; que en el río se arrojan todo
tipo de desechos en referencia a personas ajenas a su frigorífico-
y que si hubiesen tomado las muestras de su planta, seguramente
habría arrojado un resultado distinto.
Nuevas diligencias practicó el 6/5/92
el ingeniero Oscar J. Lascaray, extrayendo muestras y determinando
los índices de cloro residual, determinándose un
mejoramiento sustancial la desinfección del efluente respecto
de procedimientos parecidos anteriores, satisfaciéndose
los requerimientos reglamentarios vigentes, sin perjuicio de determinar
en el laboratorio la inocuidad bacteriológica.
El recientemente nombrado fue acompañado
por la química Alicia A. Altieri de Mariscal, anteriormente
nombrada, quien se expidió en similares términos.
A fs. 1003 se dispuso el procesamiento de
José M. Mejuto, a quien acto seguido se recibió
declaración indagatoria, ocasión en la que expresó
ser empleado del frigorífico en relación de dependencia,
cumpliendo tareas de control de faena, procedimiento que explicó
detalladamente; que desconoce qué tipo de desechos tiene
la planta; que no tiene conocimiento de que el frigorífico
cuente con instalaciones para el tratamiento de desechos sólidos
y líquidos; que los restos sólidos, según
sabe, son trasladados por Ceamse; desconoce si hay oficinas para
control químico y bacteriológico; no tiene conocimiento
de la cantidad de cloro que se utiliza; que de un lado hay asientos
poblacioanles, pero no recorrió el lugar como para afirmarlo;
desconoce si se arrojan residuos a algún afluente.
El subprefecto de PNA, Raúl H. Peñafort,
manifestó que el 3 de marzo de 1992 se constituyeron en
los alrededores del establecimiento para extraer muestras de los
líquidos que arrojan al río Reconquista. Que así
lo hicieron por una calle lateral, hasta llegar a un lugar muy
cercano a la descarga que dicho frigorífico posee, extrayéndose
desde allí una muestra para análisis químico
y otra para bacteriológico.
A fs. 1069 obran constataciones ambientales
y de condiciones médico-sanitarias de la población
cercana al frigorífico, realizadas por la prevención.
Las muestras que se extrajeron a fs. 327
fueron analizadas, cuyo informe consta a fs. 1475/7 y arrojó
como resultado "contaminado-peligrosa su ingestión",
destacándose un grado menor de contaminación que
indicaría un tratamiento del agua.
b) Frigorífico Cocarse S.A., sito
en ruta 202, km. 5, Bancalari.
Se inician las actuaciones relativas a este
establecimiento, con el informe de personal de la Prefectura Naval
Argentina, dando cuenta de sus observaciones sobre el terreno
del río Reconquista, ocasión en que desde el lugar
más próximo a aquel, se observó la existencia
de cañerías que saliendo de él y uniendo
ambas márgenes del río, sirven para fluir líquidos
hasta las piletas, que a su vez están unidas por esclusas.
Sobre una de las piletas se observó una gruesa capa de
grasa, burbujeante, con olor fétido; en las restantes se
apreció una ligera turbidez. Del mismo modo, se vio que
se haría circular el agua hacia piletas de menores dimensiones
y luego, aparentemente, ya que entre medio existe una losa de
cemento, se observa fluir el agua hasta el río. Asimismo,
se descubrieron restos óseos quemados, excremento de ganado
y olor nauseabundo en lugares cercanos, donde habría una
¡quema". En dichas circunstancias, describieron la
presencia de vegetación muerta, contigua a las piletas,
con intenso hedor. Finalmente se tomaron muestras del agua (N·
3 y 4) y se confeccionó un croquis y se sacaron fotos.
En cuanto al medio ambiente y condiciones
de vida de los moradores de la zona, señalaron que era
marginal y puepérrimas, careciendo de los elementos mínimos
para la subsistencia.
El análisis bacteriológico
de las muestras arrojó como resultado: "contaminado-peligrosa
su ingestión".
En otra diligencia, personal de Prefectura
remontó navegando el río y al llegar a este frigorífico,
fueron avistados por trabajadores del lugar, que inmediatamente
procedieron a cerrar la salida de residuos de la vera derecha,
pese a lo cual extrajeron las muestras N· 15, 15 B, 16
y 16 B.
Vecinos del frigorífico, de la villa
San Jorge, fueron reacios a colaborar con la institución,
pese a reconocer los perjuicios de la contaminación, toda
vez que gran parte de sus habitantes trabajaban allí y
son provistos de agua potable por el establecimiento.
Otro análisis efectuado sobre las
muestras extraídas frente a este frigorífico, en
ocasión en que el personal de Prefectura remontaba el río,
arrojó como resultado "contaminado-peligroso su ingestión",
así como la presencia de Salmonella.
Al respecto, resulta complemento de este
estudio lo declarado por el médico Albani a fs. 84, que
se detallará más adelante.
Investigaciones practicadas sobre la composición
social de Cocarse S.A., permitieron determinar que el directorio
estaría integrado por Jose Palma presidente-, Angel J.
Pauler, José M. Vespero, Antonio Cortese, Bohdan Kuchar,
Danilo Cavassoto, Horacio A. Castro, Luis A. Buggiano, Rodolfo
J. Lijio, Aníbal O. Brum, Pablo Auton y Julio C. Monzón,
siendo sus síndicos Pío L. Guaraldos y José
Serrano; posee oficinas en Lavalle 465 de Capital Federal y el
gerente de planta sería Hilario Bres.
A fs. 177 y siguientes obran las diligencias
de detención de Argentino R. González, gerente de
mantenimiento y Juan A. Fagliano, gerente comercial.
En declaración indagatoria se oyó
a Argentino R. González, quien expresó ser el jefe
de mantenimiento del frigorífico Cocarse desde hacía
cuatro años; que sabe que posee plantas de tratamiento
de desechos y que están aprobadas por O.S.N., encontrándose
los planos en la compañía; que tanto O.S.N. como
Hidráulica y Salud Pública Provincial realizan controles
químicos y bacteriológicos sobre los vertidos, encontrándose
los informes en la empresa y que, en base a ello se hace el cobro
de la cuota de resarcimiento; explica cómo es el procedimiento
con el cloro; que sabía de la existencia de asentamientos
de personas en las márgenes del río Reconquista;
que estuvo en la parte posterior del frigorífico donde
están las piletas de decantación, sobre el cual
se lo interroga y responde en detalle; que trabaja allí
en relación de dependencia y siendo sus superiores el presidente
y vice; que el tratamiento de efluentes está aprobado por
O.S.N. y organismos provinciales.
Al igual tenor fue oído Juan A. Fagliano,
quien manifestó ser gerente comercial de la empresa desde
hace unos cuatro años, siendo su función la de comprar
hacienda y vender la carne obtenida de la faena; que no le corresponde
estar en el sector lindante a la planta; que quienes conocen el
sector son los asesores sanitarios y el gerente de mantenimiento,
ingeniero González; explicó la aplicación
que se daba a cada tipo de desecho de la faena; respecto de los
vertidos líquidos, dijo que lo único que sabía
es que en la compañía había un laboratorio
químico, pero nunca accedió a él; que nunca
fue a la parte trasera del establecimiento.
A fs. 278, obra presentación de un
letrado del frigorífico Cocarse adjuntando documentos destinados
a demostrar las bondades del tratamiento de desechos y condiciones
ambientales.
A fs. 310 y siguientes, obra el acta de
inspección ocular celebrada por personal de la Prefectura
Naval Argentina de las instalaciones de clorinado del frigorífico
Cocarsa.
A fs. 323 y con fundamento de una autorización
del tribunal interviniente para faenar animales, sin perjuicio
de la clausura existente, se procedió a la extracción
de muestras de residuos líquidos y sólidos de la
elaboración (el 27 de abril de 1992).
A fs. 325 consta otra acta de recolección
de muestras de aguas en el establecimiento (24 de abril de 1992).
A fs. 361 obra la declaración testifical
de la doctora en química Alicia A. Altieri de Mariscal,
donde relata las comprobaciones y extracción de muestras
en esta planta, determinando in situ que estaba colorado y, por
consiguiente, desinfectado, presumiéndose la no existencia
de bacterias, lo que debe confirmarse con el correspondiente estudio.
Por otra parte, la ingeniera química
y sanitaria Susana B. Caputo, también realizó comprobaciones,
determinando que contaban con la documentación exigida
por O.S.N., no se verificaron descargas clandestinas y, de las
muestras extraídas, se estableció que no estaban
lo suficientemente cloradas, índice de elevado contenido
de sustancia orgánica; en laboratorio se determinó
la contaminación por demanda de cloro; que es falso que
no se arrojen efluentes provenientes del tratamiento de animales
y que del operativo practicado no surge que el funcionamiento
de las instalaciones depuradoras sea el correcto.
A fs. 365 obra la declaración testifical
del ingeniero químico Oscar J. Lascaray, quien señaló
que las muestras extraídas cumplían los requisitos
de desinfección de O.S.N.; que las instalaciones se encontraban
a primera vista en buenas condiciones de funcionamiento.
Un estudio de la Institución Greenpeace,
estableció que entre los descargadores más importantes
en el río Reconquista, se encuentra el frigorífico
Cocarsa.
Por medio de una investigación propia
(del 9 de enero de 1986), el diputado nacional Luis Brunati extrajo
muestras de los desechos líquidos de este establecimiento
e introdujo en ellas peces que había sacado del arroyo
Durazno, comprobando que morían al poco tiempo. Del mismo
modo, tanto el acta mencionada como en declaración testimonial,
señaló que tuvo un incidente con el personal de
vigilancia de la empresa que no le permitió la toma de
muestras aunque le exhibió sus piletas de depuración;
en esa oportunidad fue atendido por el gerente de la firma, Roberto
H. Vineis.
A fs. 536 obra una nueva acta de inspección
de las instalaciones de clorinado y obtención de muestras
de efluentes del establecimiento.
El magistrado interviniente dispuso el procesamiento
de José Palma, a quien se recibió declaración
indagatoria, ocasión en la que reconoció las fotografías
exhibidas y describió su ubicación; dijo que Cocarsa
no puede contaminar de ninguna manera; que es fundador del frigorífico
en 1962, cuando todo era un bañado; que es el cuarto frigorífico
del país, con 650 obreros, habilitado para exportar a todos
los países del mundo; que en 1980 se recibió un
crédito para la construcción de una planta de tratamiento
de efluentes industriales, construyéndose la misma, la
cual es una copia en menor tamaño de la de O.S.N., lo que
implica un nivel técnico mayor a ésta; es decir,
fueron pioneros en la materia ecológica en el país;
que la planta de tratamiento es reconocida como la mejor de la
provincia; que hay funcionarios competentes para cada área
de la empresa; en relación al tratamiento hay un gerente
de mantenimiento ingeniero, un subgerente ingeniero, un jefe de
operarios y tres capataces; explicó el procedimiento de
tratamiento; impugnó todos los análisis que se hayan
hecho fuera de la pileta de aforo, al considerar que si las muestras
se toman del chorro que vierte sobre el río, las bacterias
del río pueden subir por el flujo y mezclarse con el agua
que se vierte; que los gastos fijos de la empresa son U$S 1.100.000
mensuales, por lo que resulta ridículo pensar que luego
de haber construido una planta de tratamiento millonaria, no gasten
U$S 600 en cloro, que es el importe de consumo mensual, por lo
que declara terminantemente que Cocarsa no contamina ni lo ha
hecho durante su trayectoria; que los desechos que arrojan son
orgánicos; que poseen un laboratorio propio a cargo de
personal especializado; que en los márgenes del río
Reconquista hay asentamientos poblacionales de gente con pocos
recursos, carente de sistema cloacal y con imposibilidad de construirlo,
por lo que allí arrojan basura y materias fecales; al lado
del frigorífico está el barrio San Jorge, con unos
5000 habitantes, que no tienen otro remedio que verter a través
de zanjas abiertas toda la basura y materia fecal al Reconquista;
que Cocarsa por solidaridad, les envía agua potable por
cañería; que el dicente es padrino de ese barrio,
de dos colegios y jardines de infantes que mantiene Cocarsa; construyeron
dos capillas preguntado al respecto, señaló que
alguna vez estuvo en la parte de atrás de la empresa.
Nuevas diligencias del ingeniero químico
Oscar J. Lascaray sobre extracción y análisis de
muestras (el 6 de mayo de 1992, ver fs. 990), determinaron que
había una mínima y adecuada desinfección,
sin perjuicio de verificarse por análisis bacteriológicos
su estado. Iguales diligencias desarrolló la química
Alicia Altieri de Mariscal.
El subprefecto e PNA, Raúl Peñafort
relató las circunstancias de extracción de muestras
en marzo del corriente año.
A fs. 1069 se agrega un acta de inspección
del estado ambiental, médico y sanitario de las personas
que habitan en las proximidades del establecimiento.
Los análisis de las muestras extraídas
a fs. 323, se agregaron a fs. 1478/80, arrojando como resultado
"contaminado-peligrosa su ingestión", aunque
uno de ellos en menor grado, indicativo de un tratamiento antes
de su volcado al río.
c) Frigorífico Rioplatense SAICIF,
sito en ruta 9,km. 32,5. Partido de Tigre.
Las actuaciones que dan origen a esta investigación
se inician con el informe de personal de la Prefectura Naval Argentina,
dando cuenta de sus observaciones sobre el terreno del río
Reconquista, ocasión en que, en el citado establecimiento,
se comprobó la existencia de dos piletones de grandes dimensiones
unidos por una esclusa y en uno de ellos se apreció una
gruesa capa de excremento de ganado. Por un acceso secundario
llegaron hasta un desagüe donde se vierte un líquido
color rojo-marrón, que por un pequeño arroyo llega
hasta el primer piletón, aunque no se observa excremento
de ganado. También se observó rastros de trabajos
con máquinas topadoras para desviar el curso de los desagües.
Se vislumbraron además restos de líquidos etsancados,
que sin duda al caer precipitaciones deberían caer hacia
un bañado.
Cuando los oficiales se retiraban del lugar,
se les acercó un vecino, Luis Carabajal, quien los condujo
hasta donde desaguan estas piletas. Allí apreciaron que
a través de un caño se vierte líquido de
color similar al anterior, con abundante confusión de espuma,
el que luego de recorrer un trecho de unos cinco metros, desemboca
en el arroyo de Las Tunas. Del mismo modo, Carabajal explicó
que junto con otros vecinos habían reiterado sus reclamos
a los directivos del frigorífico, sin respuesta alguna,
que los piletones al estar más elevados que los terrenos
circundantes, cuando ocurrían precipitaciones excesivas,
se desbordaban provocando inundaciones que afectaban las viviendas
allí edificadas; que no pocas veces derramaron amoníaco,
lo que les produjo irritación a la vista; que los restos
de ganado son sacados con retroexcavadores y cargados en camiones
que los llevan a viveros donde se utilizan como abono, tarea en
la que ayudan los chicos del lugar para ganar dinero.
A fs. 283 declaró testimonialmente
el citado Luis R. Carabajal, vecino del establecimiento, quien
señaló que había tenido reuniones con los
vecinos y dirigentes de esa empresa, donde les solicitaron que
trabajaran con las normas legales autorizadas, ya que no lo hacían
así; que había varias personas con problemas respiratorios,
estomacales, visuales, etc., debido a los desechos del frigorífico;
que éste, sabiendo lo que hace, le proporciona a los vecinos
de agua potable, cuya provisión fue cortada desde su clausura;
que las zanjas del establecimiento desembocan en el arroyo Las
Tunas; que también existe un tanque color azul desde hace
días; que dentro del barrio hay una empresa de procesamiento
de tripas, que con productos químicos también contamina
el vecindario y tomó conocimiento que un chico tuvo problemas
en los pulmones y ojos y otro de dos meses de edad ha contraído
una bacteria que no pudo individualizarse.
También tomaron las muestras correspondientes
(N· 5 y 6) y en cuanto al medio donde están insertos,
los oficiales relataron que se trataba de una zona marginal, donde
las condiciones de vida de los individuos allí radicados
eran paupérrimas, careciendo de los medios indispensables
para su subsistencia.
El análisis de las extraídas
en primer lugar, arrojó como resultado "contaminado-peligrosa
su ingestión".
Investigaciones practicadas por el personal
de la Prefectura, respecto de la composición social del
frigorífico Rioplatense SAICIF, permitieron establecer
que estaría integrada por: Rodolfo Constantini presidente-
Carlos A. Constantini, Peter Macalpine Byrne, Enrique A. Santamarina,
Julio G. Novillo Astrada, Enrique Constantini, Horacio R. Michelini,
Carlos A. Hermida, Juan C. Leive, Alberto R. Peralta Ramos, Jorge
A. Gahan, siendo sus síndicos Jaime E. Zuberbuhler, Gillermo
H. Fiorito y Patricio Gutiérrez Eguía; que tiene
oficinas en Alem 986, 8· piso de Capital Federal, que son
accionistas las empresa Huancayo S.A. - Cristian H. Constantini
y Hacienda Argentina Jorge M. Krause Arnim-; y que el gerente
de planta o de producción sería Juan C. Leive o
Leiva, no precisando las tareas de inteligencia cuál de
los Constantini está al frente efectivamente.
A fs. 158 y siguientes obra el acta de la
diligencia desarrollada en este establecimiento, donde los preventores
fueron recibidos por la persona de máxima responsabilidad
en la planta, el gerente de Control de Calidad, Carlos A. Hermida,
quien interrogado al respecto manifestó que el responsable
de la planta era Rodolfo Constantini, a su vez, presidente del
directorio. Estaban presentes el escribano Eduardo J. Bolo Bolaños,
Juan C. Leive (gerente de personal). Preguntado Hermida sobre
la totalidad de los gerentes de la planta, señaló
que eran el dicente, Leive, Armando, Rojkin, González,
Rubio y Enrique Constantini, según las áreas que
mencionó. Luego de la clausura de distintas dependencias
del frigorífico y secuestro de documentación, se
procedió a la detención de Armando S. Rojkin. Cabe
consignar que a fs. 153 obra el acta de detención de Rodolfo
Constantini.
En declaración indagatoria fue oído
este último, quien manifestó ser el presidente de
la mencionada sociedad anónima desde 1974; respecto de
los desechos, dijo no ser un experto en la materia, pero que una
vez separados el estiércol y los sólidos, se volcaban
en la planta de tratamiento de desechos, para luego hacerlo en
el arroyo Las Tunas, que a su vez, converge en el río Luján,
para desembocar en el Río de la Plata; que la planta de
tratamiento tiene los estándares más altos de la
industria; que son inspeccionados regularmente por O.S.N.; que
la empresa fue sancionada una vez con multa, debido a un problema
con el nivel de cloro, habiéndosele otorgado un plazo de
adecuación en la actualidad vigente; que en las mediciones
puede haber pequeñas variaciones sin importancia respecto
de la polución, debido a factores climáticos y de
tiempo y estación del año; que poseen un laboratorio
de análisis químicos a cargo del doctor Hermida,
desconociendo la periodicidad de los análisis; que también
se contratan los servicios de laboratorios externos para análisis
específicos; aclaró que se le concedió un
crédito de la Corporación Financiera Internacional,
dependiente del Banco Mundial, la que es muy estricta en cuestiones
de medio ambiente, exigiendo la remisión de análisis
periódicos por laboratorios independientes, lo cual la
empresa cumple; que cree no existen asentamientos poblacionales
en las inmediaciones del frigorífico; que no dan agua a
algunos pobladores; que no visitó las obras que se están
realizando; que nunca visitó las plantas de tratamiento
que se le exhibieron en fotografías; que las napas no se
pueden contaminar pues son constantemente analizadas, ya que de
allí se extrae el 100% del agua requerida por el frigorífico,
incorporada a productos comestibles; que el establecimiento no
produce contaminación peligrosa ni infecciosa para la salud
humana, no incorpora ningún producto químico y que
por las condiciones de los sobrantes de la actividad, se trata
de materia orgánica inocua para la salud, tal es así
que el dicente está dispuesto a tomar un vaso de agua de
la salida de la planta de tratamiento.
A igual tenor fue oído Armando S.
Rojkin, quien dijo ser gerente de ingeniería del frigorífico
desde 1989, si bien trabajó allí un intervalo entre
1984 y 1988; que es el responsable del mantenimiento, limpieza
e ingeniería de la planta; que producen desechos fundamentalmente
orgánicos y otra pequeña cantidad son los producidos
por los materiales para el envasamiento de los productos que de
ese total pueden dividirse en sólidos líquidos y
gaseosos; explicó el tratamiento de los primeros, hasta
llegar al de los segundos; respecto de éstos y de los piletones
continentes de tierra señaló que su filtración
a las napas friáticas era improbable, dada la impermeabilización
natural que se producía en las paredes y piso como producto
de su contenido alto en grasas emulsionadas de distintos líquidos;
que el frigorífico cuenta con laboratorio para análisis
microbiológicos, físico-químicos y específicos
de cromatografía gaseosa y anabólicos; que se lleva
un control bromatológico diario del agua extraída
para su uso potable-; ídem sobre los afluentes, aclarando
que no los exige O.S.N.; y que también realizan controles
laboratorios externos; quien está a cargo del laboratorio
es el doctor Hermida; que inicialmente el volcado de los afluentes
al arroyo Las Tunas fue aprobado por la Dirección Provincial
de Hidráulica en 1982, dando lugar a una posterior presentación
a O.S.N., todo lo cual consta en un legajo obrante en la Municipalidad
de Tigre; que tiene conocimiento que en las márgenes del
río Reconquista existe población; que como la empresa
es el mayor consumidor de agua de la zona, al extraer con sus
bombeadores una gran cantidad que necesita la planta, se produce
en la napa una depresión o vació que facilitaría
cualquier filtración hacia ese punto, pero sin embargo,
en los controles diarios nunca aparecieron síntomas de
contaminación; que ante la epidemia de cólera, la
empresa dispuso un control interno y en el barrio Las Tunas, que
incluye la asistencia de profesionales o personas que tuvieran
síntomas de la enfermedad; que ello le permite estar seguro
de que no ha habido casos de intoxicación grave en la zona
aledaña a la planta; estimó no ser responsable de
la propagación de ninguna enfermedad, pues el proceso de
potabilización debe eliminar bacterias patógenas.
A fs. 266 y siguientes, obra una presentación
de los vecinos del barrio Las Tunas, lindante al frigorífico
Rioplatense, del 26 de agosto de 1986, tendiente a concertar entrevistas
para tratar el tema de la contaminación ambiental y del
arroyo. En dichas reuniones, donde se expusieron los problemas,
participaron vecinos y por el frigorífico Carlos Hermida,
J. M. Medrano, J. C. Leive y A. Rojkin.
A fs. 276 obra una nota de la empresa "Sarcos
Constructora S.A.", dirigida al frigorífico Rioplatense,
en atención a la cual se deja constancia que desde el 22
de abril de 1992 han debido suspender, por orden judicial que
les impidió la entrada a la planta, las obras que venían
realizando en la Cámara de Cloración y Complementarias,
vinculadas al tratamiento de efluentes existentes, contratadas
por el frigorífico con compromiso de finalización
al 30 de abril de 1992, que hubiese sido cumplida.
A fs. 294 obra acta de inspección
ocular labrada por la Prefectura Naval Argentina, donde se describen
todas las instalaciones del establecimiento relacionadas con la
presente investigación.
A fs. 328 consta el acta de otra recolección
de muestras de aguas en el mencionado establecimiento (27/4/92).
A fs. 353 obra declaración testimonial
del oficial de la Policía Federal, Daniel Alvarez, que
realizó una inspección juntamente con un experto
de la empresa SEGBA tendiente a determinar la existencia de conexiones
clandestinas de electricidad dirigidas hacia el frigorífico,
con resultado negativo.
A fs. 363 se oyó a Cristina E. Alvarez
Galeazzo en declaración testimonial, vecina del barrio
Las Tunas, domiciliada en los fondos del frigorífico Rioplatense,
quien dijo ser madre de siete niños que han sufrido complicaciones
bronquiales y fueron atendidos en el Hospital de la UOM, Hospital
de Pacheco y Hospital de Tigre; que todos ellos también
tuvieron erupciones en la piel; que uno de ellos tuvo una infección
urinaria producida por el agua que extrae del pozo y tiene un
color turbio, la que a su vez es la causa determinante de las
constantes diarreas que sufrían sus hijos; que en el Hospital
San Fernando analizaron el agua y determinaron que no era apta
para el consumo; todo ello lo acreditó con el aporte de
recetas médicas; explicó asimismo que en las cercanías
de su domicilio hay una papelera, una empresa química y
una achuraría denominada "Las Tunas", sufriendo
distintos olores que provendrían del frigorífico;
que los vecinos del barrio no quieren comparecer al tribunal porque
todos trabajan en el establecimiento y achuraría, siendo
amenazados por la dueña de esta última con quitarles
las tierras si lo hacían; que le consta que el alambrado
del frigorífico ha sido electrificado varias veces, poniendo
en peligro a los menores del barrio.
En iguales condiciones depuso José
A. Benitez, domiciliado en un terreno lindante al frigorífico,
quien manifestó que los desechos de éste son depositados
en unas piletas hechas sobre la tierra sin material alguno, por
lo que están contaminando las napas, siendo imposible consumir
las aguas que se extraen de pozos de poca profundidad; que realizar
un pozo más profundo resulta muy oneroso; que luego de
los procedimientos del tribunal, ubicaron un tanque con cloro
al lado de las piletas mencionadas.
A fs. 394 declaró testificalmente
Elvira L. Gómez, lugareña de la zona circundante
al frigorífico desde 1959, copropietaria con su esposo
de un pequeño colegio privado, que cuenta con 140 alumnos;
que las muestras de agua extraídas dieron negativas; es
decir, no potables; que no obtuvieron respuesta de las autoridades
del establecimiento sobre otras muestras de aguas extraídas;
que el pozo de agua del colegio tiene setenta metros de profundidad
y por ello es potable; que cuando llueve rebalsa e inunda la zona
una laguna donde los del frigorífico arrojan desechos;
que el frigorífico es una fuente de trabajo yp or temor
los vecinos no quieren hacer nada; que los chicos de una villa
sita al lado se metían al arroyo y contraían granos;
que la zona está "inundada de moscas, que aparecen
como enjambres"; que oyó versiones acerca de la muerte
de tres chicos por fiebre tifoidea; que el frigorífico
provee de agua a unos pocos vecinos que lindan con el cerco de
tejido alámbrico.
A fs. 398 declaró Enrique A. Benetti,
esposo de la anterior, quien ratificó los dichos de aquella
y agregó los resultados de estudios bacteriológicos
sobre el agua del pozo ubicado en la escuela que dio como resultado
su no potabilidad, haciendo entrega de una fotocopia de dicho
análisis; que nunca le mostraron los resultados de los
análisis realizados sobre muestras del frigorífico;
que hay familias que son provistas de agua potable de la mencionada
empresa, quien les instaló cañerías sin costo
alguno.
A fs. 423 en listado emanado aparentemente
de O.S.N. de 1984, aparece el frigorífico Rioplatense,
que no cumpliría las exigencias requeridas, tendría
una instalación de tratamiento deficiente y no poseería
planos aprobados ni permiso de vuelco actualizado, intimándoselo
a regular su situación.
A fs. 544 obra el acta de una nueva inspección
de las instalaciones de clorinado y obtención de muestras
de desechos líquidos del citado establecimiento.
A fs. 586 obra la resolución de O.S.N.,
del 30 de agosto de 1991, por medio de la cual se resuelve aplicar
una multa al frigorífico Rioplatense, debido a que el estado
de calidad detectado en el efluente de ese establecimiento encuadraba
en "vertido no tolerado" y lo intima a que en un plazo
no mayor de cuatro meses arbitre las medidas o inicie las obras
de tratamiento de los vertidos necesarias para solucionar el estado
contaminante detectado.
Testimonialmente se oyó a la doctora
en química Alicia A. Altieri de Mariscal, quien relató
las circunstancias que rodearon las extracciones de muestras en
distintos puntos del frigorífico, determinando a raíz
del análisis efectuados in situ; que debía suponerse
la no presencia de bacterias en el agua que el efluente estaba
desinfectado, aunque debían esperarse los resultados de
los estudios bacteriológicos; que las aguas estaban cloradas
de acuerdo a las exigencias de O.S.N.
A igual tenor se oyó al ingeniero
químico Oscar J. Lascaray, quien explicó que las
muestras extraídas cumplían los parámetros
exigidos; y señaló que resta terminar la obra en
construcción de la cámara de cloración.
El fiscal de primera instancia presentó
una "denuncia", dando cuenta de haber tomado conocimiento
a través de obreros del frigorífico Rioplatense
S.A., que los encargados del sector "playa de faena"
no hacían limpiar como usualmente se realiza las bocas
del as cañerías de desagote de los efluentes provenientes
de dicha actividad; que la referida acción habría
sido intencional y mientras personal de O.S.N. tomaba muestras
de esos desechos, que en ese período se hizo circular a
través de otra boca de descarga agua corriente limpia,
con el fin evidente que los resultados de los estudios a practicarse
sobre las muestras arrojaran conclusiones que no reflejaran la
realidad.
El fiscal acompañó un recorte
del diario La Nación, donde obra una publicación
que da cuenta de las sanciones impuestas al frigorífico
por producir vertidos no tolerados por su nivel de contaminación.
El subprefecto de PNA, Raúl Peñafort,
relató el procedimiento de extracción de muestras
del 3, 5 y 13 de marzo de 1992.
A fs. 1071 se agregó un acta de evaluación
de las condiciones ambientales, medicas y sanitarias de la población
cercana al establecimiento.
En declaración testifical se oyó
a Alberto A. Barisone, quien manifestó ser vecino del frigorífico
Rioplatense, que alrededor de cuatro años atrás
tuvo una infección estomacal a causa de la contaminación
que provocaba el vuelco de los desechos de la empresa en el agua;
que en esos momentos tenía un pozo de treinta metros de
profundidad y que personal del establecimiento sacó muestras
de éste y determinó que estaba contaminado; que
al tiempo personal del frigorífico hizo una extensión
de caños para ocho familias vecinas, proveyéndolas
de agua; que sabe tiran amoníaco al costado de la ruta9,
el que desemboca en el barrio Las Tunas, sobre la calle Derqui;
que la alcantarilla ubicada al lado del establecimiento está
tapada actualmente y todo el agua con amoníaco contaminante
pasa por las casas de estos vecinos.
A fs. 1458/60 se agrega la copia de una
sentencia del juzgado de faltas N· 2 de Tigre, mediante
el cual se condena al frigorífico Rioplatense, a pagar
una multa de A 40.000.000 (el 4 de abril de 1991) y se lo inhabilita
para arrojar efluentes sin tratamiento completo por noventa días,
todo ello en base a las infracciones comprobadas como las que
aquí se vienen estudiando y el no pago de la cuota de resarcimiento
por contaminación.
No obstante, a fs. 1518 y siguientes se
agregan una serie de documentos en los que la empresa señala
que no se adeuda nada a O.S.N. debido a un convenio de pago con
ella suscripto y explica los supuestos desaciertos de dicha resolución
de la justicia municipal (firmada por Carlos Hermida, en su calidad
de apoderado). A fs. 1521 se agrega copia del mencionado convenio
de pago de la deuda con O.S.N., del 8 de diciembre de 1990. En
este pacto el frigorífico fue representado por el Dr. Martín
Moller.
A fs. 1482 se agregó el análisis
de las muestras extraídas a fs. 328, que arrojó
como resultado "contaminado-peligrosa su ingestión",
aunque en menor grado una de las muestras, índice de tratamiento
adecuado de las mismas.
A fs. 1535 declaró testificalmente
el intendente de Tigre, Ricardo J. Ubieto, quien manifestó
que el municipio a su cargo no tiene el contralor del frigorífico
Rioplatense, siendo esta tarea de O.S.N; en lo que hace al volcamiento
tiene competencia la Dirección General de Hidráulica
y el control del medio ambiente la secretaría provincial
de esa denominación; tiene conocimiento de las multas aplicadas
por O.S.N. y también la intervención de los juzgados
de faltas de ese municipio en la aplicación de sanción.
Agregó copias de documentos relativos a su deposición.
d) Protoquim S.A.
Con motivo de la inspección de personal
de prefectura, remontando el río Reconquista, al llegar
a la ruta 202, se observa sobre margen izquierda la firma mencionada,
que arroja residuos líquidos al río y de cuyas caídas
se extraen las muestras N· 13 y 13 B. Análisis ulteriores
determinaron que estaban contaminadas y eran peligrosas para la
ingestión, destacándose la presencia de Salmonella.
Sobre este punto resulta de interés
la declaración testimonial del médico Albani a fs.
84, que se destaca más adelante.
A fs. 86/7, la prefectura adjuntó
el acta de una nueva inspección, detalle de desagües
y extracción de muestras (del 1 de abril de 1992), del
río en las proximidades de la empresa Protoquim y de su
desagüe, pero no lo hizo con la peritación microbiológica
correspondiente, pese a señalar que así se hacía
y que presentaba un alto grado de contaminación bacteriana,
representado por flora Gram positiva, estafilococca y colibacilos
sp., responsables de trastornos respiratorios y gástricos.
A fs. 257 y siguientes, obra la diligencia
de allanamiento dispuesta contra la empresa, siendo recibidos
los instructores por Yolanda E. Kahane, hermana del presidente
Guillermo Kahane que luego llegó al lugar, junto con el
técnico químico Carlos A. Rey Lamas, circunstancia
en que se extrajeron muestras sobre la salida al río, de
la boca de salida de efluentes el caño maestro y de la
cámara de cubas de producción, todo en presencia
del jefe del laboratorio de la empresa Miguel Noce; también
se extrajeron muestras de un polvo blanco amarillento, de un residuo
semisólido; se determinó que la firma produce morfolina,
xiclofixilamina, nitrito de sodio y azufre en polvo y como producto
de fabricación MBTS, CX y TB; también se secuestró
diversa documentación, procediéndose a la detención
de G. Kahane y Rey Lamas.
Oído en declaración indagatoria
el último de los nombrados, manifestó que la compañía
se dedica a la producción de acelerantes y aditivos para
caucho, explicando su proceso hasta llegar al de cristalización
que se hace en unas cubas, que luego se dirigen a unas cámaras
decantadoras, que se encuentran a la salida de las plantas; que
después, por un canal a cielo abierto junta en una cámara
de aireación que está construida por datos especializados
y dados por O.S.N., para evitar fugas; que aún no se ha
puesto en funcionamiento dicho proceso, faltando días para
ello; explicó también donde convergen los efluentes
industriales; que O.S.N. toma muestras periódicamente,
no constándole haber pagado cuotas de resarcimiento por
arrojar desechos industriales al río; que éstos,
van al río previo paso por la planta decantadora; que desde
febrero de 1991 O.S.N. les hizo notar las anomalías y por
la parte cloacal les dieron plazo para la ejecución de
las obras; éstas consistían en falta de aireación
por la parte de decantación y la parte cloacal; finalmente
dijo que los efluentes son de origen orgánicos e inorgánicos
y no biológicos, por lo que descarta que en la actividad
desarrollada puedan arrojarse como resultados desechos con contenidos
biológicos que pudieran producir enfermedades contagiosas
como tifus, salmonela y cólera.
En iguales términos depuso Guillermo
M. Rodino Kahane, quien manifestó ser el presidente de
Protoquim S.A., explicando a qué se dedicaba la empresa
y proceso de transformación que estaba sufriendo; que el
dicente se dedica a las relaciones con clientes importantes y
compras, con instituciones de crédito, proveedores extranjeros,
encargándose los técnicos químicos del proceso
de producción, higiene y seguridad; respecto del destino
de los líquidos, señaló que se destinan a
unas cámaras de decantación y por unos conductos,
a unas piletas también de decantación y por un tubo
desembocan en el río; que desde 1975 hasta 1991 se utiliza
ese sistema, aprobado por O.S.N., fecha esta última en
que O.S.N. les indicó que debían construir una pileta
de aireación conforme a las normas vigentes; que así
es como se contrata a una empresa para la construcción
de esta pileta, que está terminada y a días de habilitarse
su utilización; que los análisis de O.S.N. y de
la propia empresa sobre los desechos industriales han dado siempre
como resultado que el agua era potable; que anualmente se pagaba
una cuota de resarcimiento a O.S.N., tarea que realizaban el contador
y perito en higiene y seguridad; que desconoce los aspectos referidos
a los desagües cloacales o fluviales, puesto que se ocupan
los jefes de fábrica y laboratorio, dada su función
empresarial en la firma; que no ha visto la pileta aludida porque
va pocas veces a la planta y un amigo de años hizo la construcción
de la misma; respecto de los desechos, señalo que son sulfatos
de sodio, que no existen hidrocarburos clorados, ni sustancias
no biodegradables, debido a las materias primas que adquieren;
que son orgánicos y no biológicos, descartando que
pudieran producir alguna afección contaminante-infecciosa
como tifus, salmonella o cólera; que empresas extrañas
arrojan productos químicos en la orilla ubicada en frente
de la del dicente, produciéndose incendios con intervención
de los bomberos, adjudicando el vecindario que dichos incendios
provienen de su empresa; que lo mismo ocurre con basura que se
arroja diariamente en la costa de río sin intervención
alguna de su firma.
A fs. 324 obra otra acta de recolección
de muestras de aguas obtenidas en la empresa (el 24/4/92).
El diputado nacional Luis Brunati realizó
distintas investigaciones propias, entre las que se encuentra
la de haber extraído muestras de los desechos líquidos
de esta empresa. Posteriormente, introdujo en ella un pez sacado
del arroyo Durazno, que murió a los pocos minutos, lo cual
consta en el acta notarial oportunamente labrada.
A fs. 1048/9 el subprefecto de PNA Raúl
Peñafort relató las circunstancias que rodearon
el intento de extracción de muestras en el establecimiento
frustradas por las lluvias.
A fs. 1069 se agregó un acta de evaluación
del estado ambiental, médico y sanitario de los pobladores
cercanos a la planta.
El análisis de las muestras extraídas
a fs. 324, arrojó como resultado "contaminado-peligrosa
su ingestión", aunque una de las muestras indicó
que no se observaba desarrollo bacteriano. E) Química Rawson,
sita en Cervantes 1434, General Pacheco, provincia de Buenos Aires.
El 24 de abril de 1992 se labra acta dando
cuenta que este establecimiento se encuentra ubicado en proximidades
del arroyo Las Tunas; la comisión es recibida por Roberto
Iamele, gerente técnico de la empresa allanada y encargado
operativo de la planta, manifestando que su hermano Miguel A.
Iamele, es el socio gerente, negándose a proporcionar más
datos personales y paradero de él, también dijo
que Enrique G. Rodríguez es el encargado de planta; interrogado
este último, manifestó que los residuos de alcohol,
aceite, soda cáustica neutra, son llevados por el transporte
La Higiénica y el residuo de ácido se arroja a un
volquete; que el volquete es retirado periódicamente por
una empresa cuyo nombre no recordó, a bordo de un camión
de cabina negra, conducido por dos personas y que dicho trabajo
es abonado en la administración central sita en Ciudadela;
que dicho camión arroja los residuos en la zona sur de
la provincia de Buenos Aires, en un campo de descarga, en apariencia
propiedad de los conductores del camión.
Interrogado Roberto César Iamele,
manifestó que todos los residuos los retira la empresa
La Higiénica, no existiendo empresa paralela que realice
este trabajo. Mientras tanto, Rodríguez seguía manifestando
que existía otro contenedor con residuos sólidos,
que eran retirados por el mismo camión negro.
Que los residuos ácidos eran vertidos
en un tanque de depósito de color azul y son vertidos al
contenedor o volquete pintado con antióxido. Se extrajeron
muestras de sólidos y líquidos, se incauta documentación
diversa y se procede a la detención de Roberto Iamele.
A fs. 332 consta la declaración testimonial
de Amancio V. Ojeda, operario de química Rawson, quien
manifestó que allí se elaboraba vaselina líquida,
para lo cual se utilizaba aceite, soda cáustica, agua,
alcohol etílico y ácido sulfúrico; que como
residuos quedaba una sustancia ácida depositada en un tanque
cisterna de la planta y soda cáustica neutralizada que
se depositaba en un pozo ubicado en la planta; que la empresa
no cuenta con planta de tratamiento o depuradora de las sustancias
residuales; que el destino de ellas es: la ácida se coloca
en un volquete y por medio de un transporte es sacado de la planta
con destino desconocido, mientras que la soda cáustica
es sacada por La Higiénica.
A fs. 333 se le recibe declaración
testimonial al citado Enrique G. Rodríguez, quien manifestó
ser encargado de la planta y, entre otras cosas hizo referencia
a los residuos de la producción, expresó que no
cuentan con planta depuradora y ratificó los dichos el
acta inicial en cuanto al destino de los desechos.
A fs. 338 obra el acta de recolección
de muestras en la laguna "La Saladita", ubicada en Sarandí,
partido de Avellaneda.
En declaración indagatoria se oyó
a Roberto C. Iamele, quien manifestó que la empresa no
cuenta con planta depuradora, pero tiene dos efluentes de lavado
de recipientes, sanitarios, etc., tratándose de líquidos
y van a una cámara séptica; que éstas son
vaciadas a través de la empresa La Higiénica de
tanques atmosféricos, que hace sus vuelcos en O.S.N. y
trae a la empresa las constancias de ello; que otras sustancias
son residuos de sulfonación, material semisólido,
movilizado a través de volquetes, tarea que realiza un
señor llamado Feedman, que se lo lleva para su tratamiento;
que éste consistiría en su neutralización,
desconociendo su destino en particular; que su hermano, socio
de la química, contrató a esta persona; que es correcto
lo testimoniado por sus dependientes; que "del arroyo Las
Tunas están a sólo 400 metros, por lo que r
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