Tratamiento de residuos de la producción avícola mediante lombricultura.
Introducción
El planeta está conformado por cadenas de ciclos, totalmente interconectados, los cuales son el objeto de estudio de diversas disciplinas. En este momento, prácticamente todas las disciplinas en mayor o en menor medida están comenzando a preocuparse por el estado actual y futuro de los ecosistemas.
En este trabajo propondremos la aplicación de la técnica de lombricultura al tratamiento de residuos de la producción avícola, y su opción de ser utilizado como insumo de una agricultura orgánica. Explicaremos también de qué manera el resultado de la lombricultura puede utilizarse para la cría de pollos.
Nuestra intención es plantear un proceso sostenible de explotación de los recursos, de forma de cerrar un ciclo y transformar desechos en material útil. De esa manera estaremos conjugando distintas disciplinas con el objeto de maximizar el aprovechamiento de los elementos que nos ofrece la naturaleza.
El ciclo propuesto

La Agricultura Orgánica
La agricultura moderna intensiva enfrenta dos graves cuestiones: En primer lugar, provoca una contaminación del suelo y las napas de agua debido al uso de abonos químicos y pesticidas. Además, estos productos causan un deterioro de la estructura del suelo al disminuir su carga bacteriana. Esto lleva a emplear maquinaria agrícola cada vez más pesada para arar las tierras dañadas, con lo que el problema se incrementa y se crea un círculo vicioso. Por otra parte, el monocultivo, la hibridación y la ingeniería genética disminuyen la biodiversidad biológica, aumentan la dependencia económica de los países periféricos respecto a los centrales y provoca éxodo rural y desempleo.
En segundo lugar, la agricultura moderna interfiere en la calidad de los alimentos mediante la presencia de tóxicos en la alimentación y la ausencia de ciertos nutrientes por causa de una fertilización deficiente.
La Agricultura orgánica es un sistema de producción agrícola y ganadero cuyo fin principal es la producción de alimentos de la máxima calidad, conservando y mejorando la fertilidad del suelo sin el empleo de productos químicos de síntesis ni en la producción ni en las posteriores transformaciones de los productos.
Cómo métodos de cultivo, se emplea la rotación de los cultivos, la incorporación al suelo de residuos de las cosechas, elaboración de compost, abonado con estiércol animal, cultivo de leguminosas, asociaciones de cultivo, abonados verdes y el control de plagas por medios biológicos con objeto de mantener e incrementar fertilidad y productividad del suelo. Todo ello mediante el desarrollo de técnicas agrícolas que buscan promover relaciones sostenibles entre el suelo, las plantas, los animales, las personas y la biosfera, con el fin de producir alimentos sanos y otros productos, que protegen y potencian a la vez el medio ambiente.
La agricultura y ganadería ecológica engloba a todos los productos agrarios (trigo, manzanas, lentejas, lechugas, etc. ), ganadero fresco (huevos, leche, carne, etc.) así como los que han recibido procesos de elaboración o transformación (jugos, queso, aceite de oliva, vino, etc.) siempre y cuando los ingredientes procedan de la producción agraria ecológica.
La agricultura orgánica se propone, frente a este panorama dilemático e incierto, como una técnica sostenible y económica a la vez. Se trata de método de cultivo practicado con éxito en muchos países. El lema es: si el suelo está sano, también lo estarán las plantas y los seres que se alimenten de ellas.
Producción Avícola
La Producción Avícola es la explotación dedicada a la cría comercial de pollos, pavos, ánsares (gansos) y patos para aprovechar su carne, sus huevos y sus plumas. En los últimos años se ha introducido también la cría de avestruces.
Los excrementos pueden ser líquidos y sólidos y recogerse de distintas formas: si se recoge junto a la cama (vegetales, paja, aserrín, etc.) se tendrá estiércol sólido, mientras que si se hace mediante lavado, como se tiende a hacer ahora, lo que se obtendrá es un residuo líquido denominado purín.
Con una estimación de 150 g de residuos por gallina y día, se obtiene una cantidad de aproximadamente 30000 toneladas de este particular residuo al año. El verdadero problema nace cuando estos residuos se generan en un pequeño espacio (una granja de producción intensiva) que se encuentra relativamente cerca de algún núcleo poblacional.
Los distintos tipos de gallinaza dependen del sistema de recogida de los excrementos:
§ En pozo. Se trata de la forma más antigua, en la cual los excrementos caen a unos canales o vías de recogida y desde ahí se transportan hacia un gran pozo de almacenaje situado en un extremo de la explotación. Cuando el pozo está lleno se vacía su contenido, habiendo permanecido los residuos ese tiempo en condiciones anaerobias. El subproducto se obtiene con una humedad del 75-80%.
§ En cintas. Este método, más moderno, consiste en recoger la gallinaza en unas cintas transportadoras que se moverá cuando el avicultor lo desee. Si el residuo permanece mucho tiempo dentro de la granja los niveles de amoníaco pueden ser muy elevados. La humedad del producto obtenido es algo menor (65-75%) debido al proceso de secado que experimenta de forma natural.
§ En cintas con sistema de desecado. Como el anterior pero haciéndolo pasar por un conducto por el que se pasa una corriente de aire. Así se obtiene la gallinaza en forma de bolas, más manejable (humedad del 45-50%).
§ En cubas. Se suele utilizar este sistema para menores producciones. Una vez el residuo se halla en las cubas estas son almacenadas en un lugar de específico de la explotación esperando su destino final.
Respecto a la composición de la gallinaza, es una tarea realmente complicada debido a la variabilidad con la que se pueden presentar los residuos de excrementos de animales. En primer lugar influirá el tipo de animal, pero además lo hará el tipo de alimentación del mismo, así como su edad, el clima, etc. Gran parte del nitrógeno, fósforo y potasio que son ingeridos por los animales estarán presenten en sus residuos. Para el porcino estos valores son del 76%, 83% y 86% respectivamente. De esta forma se hace referencia a la capacidad digestiva del animal, ya que en caso de aparecer el 100% del elemento en el residuo se podrá asumir que nada es retenido y, por tanto, asimilado. En la gallinaza este hecho es agudo. Los valores para el N, P y K son de alrededor de 81%, 88% y 95% respectivamente, lo que indica claramente el pobre rendimiento digestivo de estos animales.
El mayor problema es, sin duda, el olor. La gallinaza fresca contiene una serie de compuestos (tales como el SH2 y algunos compuestos orgánicos) que causan un verdadero perjuicio a las personas que habitan en las proximidades.
Más genéricos son los problemas que los residuos de gallinaza causan al medio ambiente. Estos efectos se dividen en tres bloques: los causados a la atmósfera, los causados a los suelos y, finalmente, los causados a las aguas:
ü Atmósfera: malos olores, gases asfixiantes, gases irritantes, desnitrificación, aerosoles.
ü Suelo: variación de pH, efectos depresivos, salinidad, metales pesados, patógenos, exceso de nitratos y nitritos, retención de agua.
ü Aguas: lixiviación, carga orgánica, eutrofización, patógenos y fecales.
Al plantearse la posibilidad de diseñar un proceso que permita eliminar la problemática de la gallinaza a partir de la generación de un bien como puede ser el compost (apreciado fertilizante orgánico) se debe tener claro que no se persigue un beneficio, sino evitar un perjuicio. El compost final no es más que un subproducto (real y con valor) de un proceso cuyo objetivo es eliminar un residuo. Por eso, en ningún momento se puede pretender que el balance económico resulte positivo o, si se pretende, se debe incluir la cantidad que se deja de perder como consecuencia de evitarse toda esa serie de problemas que han sido relatados, que siempre en última instancia tendrían un coste económico.
Es el fertilizante orgánico por excelencia. Se trata del producto que sale del tubo digestor de la lombriz.
El humus, como todo abono orgánico, se usa en primavera y otoño. Se extiende sobre la superficie del terreno, regando abundantemente para que la flora bacteriana se incorpore rápidamente al suelo.
Nunca debe enterrarse porque sus bacterias requieren oxigeno. Si se aplica en el momento de la plantación favorece el desarrollo radicular, por otra parte, al hacer más esponjosa la tierra disminuye la frecuencia de riego.
El humus puede almacenarse por mucho tiempo sin que se alteren sus propiedades, pero es necesario que mantenga siempre cierta humedad, la óptima es del 40%.
Composición
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Humedad |
30-60% |
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pH |
6,8-7,2 |
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Nitrógeno |
1-2,6% |
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Fósforo |
2-8% |
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Potasio |
1-2,5% |
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Calcio |
2- 8% |
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Magnesio |
1-2,5% |
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Materia orgánica |
30-70% |
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Carbono orgánico |
14-30% |
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Acido fúlvicos |
2,8-5,8% |
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Acido húmico-fúlvico |
1,5-3% |
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Sodio |
0,02% |
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Cobre |
0,05% |
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Hierro |
0,02% |
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Manganeso |
0,006% |
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Relación N/C |
10-11% |
Para el tratamiento propuesto se utilizarán las lombrices rojas californianas. Sus características las hacen ideales para éste tipo de actividad.
Razones de su elección.
ü En muchos países del mundo se ha experimentado con ella, en diferentes condiciones de clima y altitud, viviendo en cautiverio sin fugarse de su lecho.
ü Es muy prolífera, madurando sexualmente entre el segundo y tercer mes de vida. Y su longevidad está próxima a los 16 años.
ü Su capacidad reproductiva es muy elevada, la población puede duplicarse cada 45-60 días, 1.000.000 de lombrices al cabo de un año se convierten en 12.000.000 y en dos años en 144.000.000. Durante este periodo habrán transformado 240.000 toneladas de residuos orgánicos en 150.000 toneladas de humus.
ü Se alimenta con mucha voracidad, consumiendo todo tipo de desechos agropecuarios (estiércoles, residuos agrícolas, etc.) y desechos orgánicos de la industria.
ü Produce enormes cantidades de humus y de carne de lombriz por hectárea como ninguna otra actividad zootécnica lo logra.
ü
Se pueden obtener otros productos base para la
industria farmacéutica.
A partir del líquido celomático, se han producido antibióticos para uso humano.
ü Características como el no sangrar al producirse un corte de su cuerpo y ser totalmente inmune al medio contaminado en el cual vive, como la elevada capacidad de regeneración de sus tejidos, son motivos de investigación para la aplicación en el ser humano.
Características generales de la lombriz roja
En estado adulto, la longitud media de la lombriz roja californiana está comprendida entre 5 y 9 cm con un diámetro de 3 a 5 mm, tamaño que alcanza a los 7 meses de edad. El peso es de un gramo aproximadamente. Una lombriz consume diariamente una cantidad de residuos orgánicos equivalente a su peso o a la mitad, según las condiciones de vida. El 60% de lo que ingiere se convierte en abono y lo restante lo utiliza para su metabolismo y generar tejidos corporales. La lombriz de tierra vive alrededor de 4 años, la roja 16. La fecundación de la terrestre es cada 45 días mientras que la roja cada 7 días. También hay más nacimientos entre las lombrices rojas, 2-20 lombrices por cocón, contra 1 a 4 entre las terrestres.
A diferencia de la lombriz de tierra que se escapa con facilidad de las instalaciones de cría, la lombriz californiana permanece en su alojamiento siempre que no le falte comida o que las condiciones de su medio se tornen desfavorables.
La forma más adecuada para el tratamiento de la cama de pollos es en forma de cunas, debido a que provee de mayor superficie debido al volúmen de desecho y además porque resulta viable debido a que las temperaturas en zonas donde se hace este tipo de producción no presenta temperaturas excesivamente bajas que puedan dañar a las lombrices.
Cuando se crían lombrices californianas a la intemperie es muy importante ubicarlas en un lugar sombreado ya que la temperatura al sol es mucho más alta que los registro ambientales. Los árboles de hojas caducas son los más apropiados para este fin porque sus hojas protegen a las cunas de la radiación solar durante la estación estival y se caen durante el invierno cuando se necesita calor. Quedan descartados los árboles resinosos (pinos) y aquellos que contengan tanino (nogales, castaños) ya que sus hojas resultan tóxicas para los gusanos.
En el caso de instalar las cunas bajo la copa de árboles frutales, deben evitarse los tratamientos con insecticidas ya que los mismos o las hojas tratadas que caen sobre los lechos, perjudicarían a los planteles.
Las cortinas de árboles son muy importantes, no sólo por brindar amparo de los vientos fuertes, sino también para combatir el frío, ya que aumentan en 2º ó 3º C la temperatura dentro del predio. Las cunas se deben colocar en el sentido de los vientos dominantes.
El terreno debe poseer una ligera pendiente para que el agua de lluvia se escurra con facilidad. Si el agua se amontona un poco no importa, pero hay que desechar terrenos que se inunden más de 20 cm aunque esto ocurra ocasionalmente.
Las raíces de los árboles empleados para brindar sombra a las cunas tienden a introducirse en ellas buscando agua y nutrientes. Esto es un verdadero trastorno porque disminuye la humedad en las cunas y disminuye la calidad del humus. Una solución transitoria es la colocación de una tira de polietileno de alta densidad en el fondo de la cuna, pero con el tiempo se perfora y las raíces encuentran su camino.
Los lechos suelen ser simples montículos alargados o pueden estar construidas con alambre tejido o placas metálicas para una mayor protección contra posibles predadores y facilitar su manejo. En los lugares de bajas temperaturas y donde la lluvia no constituye un peligro se hacen las cunas bajo tierra, cavando un pozo de más de 1m de ancho por 50 cm de profundidad.
Las dimensiones de las cunas varían de acuerdo al tipo de explotación: desde 1 por 3 m. cuando se usa una carretilla en instalaciones pequeñas, hasta 1,80 por 3,60 en granjas más importantes donde se emplea un tractor con pala mecánica. El alto de las cunas no debe superar los 30 a 40 cm. Hay dos importantes razones: si las lombrices llegaran a ir hacia el fondo por alguna razón (frío, falta de alimento) llevaría más tiempo el atraerlas a la superficie y por otra parte con alturas de más de 40 cm de materia la fermentación se hace un poco mas anaeróbica.
Para facilitar el laboreo, las cunas deben estar en líneas no mayores de 30 metros de largo.
Preparación de los lechos.
Primero se deberá colocar un colchón de paja o pasto de 1.20 m. de ancho y 10 cm. de largo. Este colchón sirve de refugio a la lombriz californiana en el caso de sufrir cambios medioambientales en su medio de crianza.
Posteriormente se colocará un cúmulo de estiércol de 1 m. de ancho y 0.70 m. de alto, se regará y por último se cubrirá con 10 cm. de paja para evitar la evaporación.
Al poco tiempo comenzará el proceso de fermentación pudiéndose alcanzar hasta los 70º C. Transcurridos diez días será necesario mover y airear el estiércol y aplicar un riego. Cuando la temperatura vuelva a bajar se deben colocar las lombrices.
La temperatura óptima es de 20º C, no debiendo superar los 70º C ni ser inferior a 15º C. Para las medidas dadas anteriormente se colocarán aproximadamente 40000 lombrices que producirán 2 Kg de lombricompuesto por día.
Mantenimiento de los lechos.
La cantidad de agua suministrada deberá tener en cuenta la época del año, siendo en primavera y otoño una vez por semana; en invierno una vez cada 15-20 días y en verano hasta dos veces al día.
La humedad deberá mantenerse en torno al 75% y la temperatura no deberá superar los 32º C.
Existen dos ingredientes básicos:
Ø Estiércoles
Proveen nitrógeno, como los alimentos semidigeridos que se extraen de los estómagos de bovinos sacrificados (librillo o panza), o las deyecciones de los animales criados en establecimientos rurales (estiércol de corral)
Ø Fibras
Básicamente aportan carbono (celulosa) como las cáscaras de cereales y la cama de caballo. Se emplean para acondicionar el material haciéndolo más esponjoso y aireado, facilitando su fermentación. Además, una vez finalizado el proceso de elaboración, dejan finas partículas de fibra que mejoran las cualidades agrícolas del material.
Hay ciertas reglas que se deben cumplir en el tratamiento de los residuos orgánicos. Si estos no se acondicionan bien las lombrices tardarán en ingresar al alimento, lo que resulta antieconómico.
Todo estiércol se debe desmenuzar, mezclar con fibra y posteriormente picar. Aunque haya estado acumulado por un tiempo en el establo, si no se mezcla y airea no fermentará.
No es conveniente adquirir estiércoles viejos (con más de 20 días de producidos) porque el material tendrá un pH más ácido y favorecerá la aparición de plagas. Se suelen indicar largos períodos para la maduración de los distintos tipos de estiércoles. Por ejemplo 6 meses para el estiércol vacuno y 12 a 16 meses para el de aves. Este plazo es excesivo por los riesgos que veíamos anteriormente y porque después de una maduración tan prolongada queda muy poca proteína a disposición de las lombrices.
El estiércol de corral se endurece con el tiempo formando bloques y la maquina trituradora no tiene suficiente potencia para desmenuzarlo. Por eso hay que prestar mucha atención con el estiércol de corral que no se retira regularmente. Lo ideal es traerlo de los lugares donde se realiza una higiene día por medio, como ocurre en las ferias de remates de hacienda.
Al estiércol de cama de pollo se lo debe dejar seca un poco y para que no se apelmace agregar cáscara de arroz y picar.
La fibra (de la viruta, cáscara de arroz) ayuda a que el estiércol quede más esponjoso y aireado acelerando la fermentación. De esta forma se puede manejar cualquier tipo de estiércol.
Acondicionamiento de la materia prima
La materia prima para la elaboración del humus de lombriz debe pasar por un periodo previo de acondicionamiento antes de colocarse en las cunas.
Luego de que la materia prima perdió parte del líquido con el que llega (1-2 días) se mezcla con la fibra. Cuando se utiliza estiércol de corral no hay que esperar para realizar la mezcla.
Después de 5 días de fermentación se pasa todo el material por la picadora. Obviamente, este procedimiento vuelve a mezclar el material y ocurre una nueva fermentación que puede ser muy intensa.
Si el invierno es moderado, se espera 5 días antes de disponer el material dentro de las cunas (después del picado). Si el invierno es crudo el tiempo se reduce a 3 días para aprovechar el calor del material.
Si es verano la demora en disponer del material es de alrededor de 20 días (no había problema si por causas operativas la demora fuera un poco mayor). El tiempo en definitiva depende de la temperatura que registre el material: no debe ser mayor de 32º C ni menor a 15º C; la óptima es 20º C. Durante esta etapa se debe mezclar el material cada 5 días. No hace falta regar.
En síntesis, durante el invierno el proceso total de acondicionamiento del material dura alrededor de 15 días, mientras que en verano tarda un mes.
Control del pH y viabilidad.
El valor de pH del estiércol debe estar comprendido entre 6,5 y 7,5 siendo los valores óptimos 6,8 y 7,2.
Temperatura.
El rango óptimo de temperaturas para el crecimiento de las lombrices oscila entre 12-25º C; y para la formación de cocones entre 12 y 15º C.
Durante el verano si la temperatura es muy elevada, se recurrirá a riegos más frecuentes, manteniendo los lechos libres de malas hierbas, procurando que las lombrices no emigren buscando ambientes más frescos.
La cuna debe regarse con regularidad teniendo en cuenta la época del año. La humedad del medio es óptima cuando al apretar un puñado de material totalmente húmedo no caen gotas. Las lombrices pueden sobrevivir con menos humedad, pero disminuye su actividad. Una humedad superior al 85 % es perjudicial ya que se compactan los lechos y disminuye la aireación. Por otra parte los riegos excesivos arrastran las proteínas perdiendo el alimento parte de su valor nutricional.
Si el contenido de sales y de sodio en el agua de riego son muy elevados darán lugar a una disminución en el valor nutritivo del vermicompost.
Los microaspersores no son indicados para el riego debido a que no proporcionan un control suficiente sobre la cantidad de agua esparcida. Conviene regar en forma manual con un aspersor tipo ducha. La lluvia no afecta, salvo que se produzcan inundaciones.
Lo que interesa regar son los 10-15 cm superiores de la cuna ya que allí se encuentran la mayor parte de las lombrices alimentándose
Aireación
Es fundamental para la correcta respiración y desarrollo de
las lombrices.
Si la aireación no es la adecuada el consumo de alimento se reduce; además del
apareamiento y reproducción debido a la compactación.
Alimentación
El alimento que se les proporcionará será materia orgánica parcial o totalmente descompuesta. Si no es así las elevadas temperaturas generadas durante el proceso de fermentación (hasta 75º C), matarán a las lombrices.
El ciclo de producción en la cuna es de 3 meses. Cuando falten de 15 a 7 días para realizar la cosecha se alimenta a las lombrices con un sebo para atraer al mayor número de las mismas a la superficie de la cuna y proceder a su extracción.
Para extraer las lombrices se coloca sobre la cuna entre 3 y 4 cm de sebo. Se moja y se lo cubre con la mediasombra. Al cabo de 72 horas se llenará de lombrices. Con una horquilla carbonera se sacan de 5 a 7 cm de la capa superior. Este material constituye un nuevo núcleo que se podrá usar para sembrar una nueva cuna.
Una vez retirada la mayor parte de la población de lombrices de la cuna, se extrae el humus inmediatamente. Es importante tener presente que para que la actividad sea rentable las cunas deben manejarse como unidades de producción de humus con un ciclo de tres meses, al cabo del cual el lumbricompuesto es extraído rápidamente aunque no esté totalmente listo.
El proceso de homogenización se completa en tres o cuatro meses por acción de las bacterias, y de las lombrices que no fueron extraídas al realizar la cosecha. Este tiempo es demasiado breve para que eclosionen los cocones inmaduros y para permitir que la totalidad de las lombrices rezagadas puedan retirarse antes de pasar por el proceso de desterronado y tamizado del material. Las pérdidas pueden rondar el 20% o más. Estas pueden disminuir si se tiene la precaución de colocar junto a la pila de post-elaboración una franja de estiércol para atraer con su olor a las lombrices rezagadas.
La pila de post-elaboración se puede dejar a la intemperie durante algunos meses lo cual mejora progresivamente la calidad del producto. En un envase que deje entrar un poco de aire y con un 40 % de humedad, el humus mantiene sus cualidades durante muchos años.
Para tener sólo una referencia orientativa, por cada tonelada de alimento que se coloca en una cuna en el período productivo, se extrae media tonelada de humus en tres meses de actividad. En el período de expansión (ver más adelante) este resultado lleva más tiempo
Un metro cúbico de humus pesa unos 500 Kg Su peso específico es de 0,5-0,6. Si supera estos valores puede contener tierra ( peso específico 1).
Multiplicación de los lechos.
Durante los 3 primeros meses las lombrices no necesitarán ningún cuidado especial: solamente el riego y la comida. Transcurrido ese tiempo las lombrices se habrán comido el 90% de los desechos orgánicos, por tanto habrá que multiplicar los lechos.
Para ello se empleará estiércol ya fermentado, tomando de este entre 3 y 5 cm. y se colocarán sobre los lechos, se regará y se cubrirá de paja. Pasadas 72 horas se llenará de lombrices, se sacarán los primeros 10 cm. de superficie para después sembrarlos en los nuevos lechos.
Cuidados invernales.
La lombriz roja no sufre ningún letargo invernal, aunque durante esta época su actividad y reproducción disminuyen, por tanto la dosis de alimento se reducirá.
Lo más conveniente es controlar la temperatura sobre todo si disminuye cerca de los 14º C. Los aportes de materia orgánica se incrementarán en la superficie y se cubrirán los lechos con telas de materiales que dejen pasar el aire.
Durante la estación invernal los alimentos se colocarán en la superficie del lecho cada 15 días en capas de 10-15 cm. de espesor; ya que las lombrices no se alimentan de sustancias orgánicas frías.
Carne de lombriz.
Se trata de una carne roja, siendo una fuente de proteínas de bajo costo, de la que se obtiene harina con un 73% de proteína y una gran cantidad de aminoácidos esenciales.
La carne de lombriz se emplea tanto en la alimentación humana como en la animal. Aunque su riqueza mineral es inferior a las harinas de pescado y su contenido en fibra es muy reducido.
Consumo de carne de lombriz.
La carne de lombriz es un recurso económico importante al tratarse de un alimento rico en proteínas y de fácil producción. A lo largo de miles de años, diferentes pueblos de África y China encontraron en la carne de lombriz un complemento nutricional que ayudó a sostener a su población.
Podría ser considerado como un alimento para los países en vías de desarrollo; ya que una parte puede ser destinada a la continuidad del criadero y la otra a la elaboración de harina.
Harina de lombriz.
La harina de lombriz, elaborada en forma industrial, se usa principalmente para la preparación de alimentos balanceados para la explotación intensiva de gallinas y pollos lográndose una mejor conversión alimenticia que con los balanceados comerciales reduciéndose los costos de producción de un 20-40%.
Un método para su obtención podría ser este:
§ En primer lugar hay que separar lo mejor posible a las lombrices de su medio. Esto conviene hacerlo a mano o empleando una malla de alambre tejido.
§ Luego se purga a las lombrices durante un día con un alimento basado en gelatina o en harina de maíz fina (sémola) con una humedad similar a la del alimento.
§ Se sacrifican a los animales en una solución salina (dos cucharadas de salo en un litro de agua)
§ Finalmente, se secan al sol y se muelen. El resultado es un polvo de color amarillo de sabor agradable.
Enemigos
La mayor parte de los enemigos de las lombrices proliferan en el criadero por descuido del lombricultor.
Los depredadores directos más frecuentes son los pájaros (cuervos, mirlos, tordos...) ya que excavan la tierra con sus patas y pico, siendo la medida de control más eficaz la cubrimiento del lecho con ramas o mallas antigranizo, además con esta medida se evita la evaporación y se mantiene la humedad.
Como medida preventiva para eliminar las ratas y ratones se emplearán desratizaciones en puntos estratégicos de las instalaciones y además de medidas higiénicas.
Los topos son los peores enemigos de las lombrices, ya que practican túneles profundos a modo de excavadora. Se combaten protegiendo los lechos con materiales que impidan su acceso: ladrillos, mallas metálicas, etc.
La presencia de escarabajos, moscas, ciempiés, ácaros y hormigas es indeseable, pues compiten por el consumo de alimento.
Patologías
Las enfermedades en los criaderos de lombrices no son muy frecuentes aunque el hábitat de las lombrices puede verse afectado por la presencia de bacterias.
La patología más importante es la intoxicación proteica, provocada por la presencia de un elevado contenido de sustancias ricas en proteínas no transformadas en alimento por las lombrices.
Estas sustancias proteicas en exceso favorecen la proliferación de microorganismos, cuya actividad genera gases y provoca un aumento de la acidez del medio. Las lombrices ingieren los alimentos con una excesiva acidez que no llega a ser neutralizada por sus glándulas calcíferas. Por tanto se produce la fermentación en el buche y en el ventrículo provocando su inflamación.
Los síntomas más frecuentes suelen ser el abultamiento de la zona cliterar, coloración rosada o blanca de las lombrices y una disminución generalizada de su actividad. Como medida de control se debe remover la tierra para favorecer la oxigenación y la aplicación de elevadas dosis de carbonato cálcico.
Cálculos
Excrementos de la producción:
150 g /gallina día * 1 ton/106g * 365 día/ año = 0.05 ton/gallina año
Producción de humus:
1 ton de excrementos = ½ ton de humus cada 3 meses
4 ton de excrementos/año = 2 ton de humus/año
Cantidad de aves necesarias para la producción de 2 ton de humus a partir de excrementos de aves de corral
4 ton de excrementos/año = 80 aves
0.05 ton de excrementos/ave año
Conclusión
Hemos propuesto una técnica que nos permitirá llevar a cabo un mejor uso de los recursos interiores que tenemos a nuestra disposición. En muchas ocaciones pasamos por alto la posibilidad de reutilizar un elemento perteneciente a nuestro ciclo y lo descartamos como residuo. Debemos estar atentos y proponernos